Friday, March 13, 2020

Comentario al Evangelio de hoy viernes, 13 de marzo de 2020 - CR EN Ciudad Redonda

Comentario al Evangelio de hoy 

CR
¿Qué nos puede decir hoy a nosotros esta parábola de la viña? Esta dura parábola nació como expresión del agudo conflicto al que había llegado Jesús con los dirigentes de su pueblo. Es como si Jesús viera cercana su muerte hacia la cual lo llevaba la violencia que se apoderó del corazón de los dirigentes de su pueblo. La oferta de Jesús de una sociedad fraterna, solidaria, igualitaria chocaba con los intereses del sistema.
¿Qué ha sucedido? Los líderes de Israel no han cultivado la viña, preparándola para el Mesías. Se han apropiado del pueblo y deciden la muerte de Jesús porque les arrebata el control sobre la gente sencilla. El heredero es asesinado fuera de la viña, como Jesús a las afueras de Jerusalén.
Esta parábola tiene una gran importancia en el conjunto del evangelio. Mateo ha subrayado que al principio la buena noticia se dirige sólo a Israel, para comunicarle que ha llegado el momento de anunciar la salvación a todas las naciones. Pero como el pueblo de la Promesa rechaza esa invitación, Jesús congregará en torno a los doce Apóstoles un nuevo Israel que dé frutos mejores y anuncie a todos los pueblos la salvación.

Hasta aquí podríamos pensar que se trata de una situación que nos desborda, que la parábola es para juzgar aquella época antigua y a sus dirigentes religiosos.
También hoy nos puede acechar la tentación del exclusivismo: la viña es mía.
La historia de José traicionado y vendido por sus hermanos nos hace abrir los ojos de nuestra reflexión: ¿Qué significa para nosotros la palabra fraternidad?, ¿qué apertura tenemos hacia personas de distinta cultura? ¿También nosotros pensamos que los emigrantes que vienen a nuestro país se apoderan de lo que nosotros necesitamos para vivir?
Amigo lector, amiga lectora, buscamos juntos la voluntad de Dios. A través de la Palabra Jesús ilumina nuestra mente y llena nuestro corazón de su Espíritu para que seamos capaces de colaborar en la construcción de una sociedad diferente que prepare la llegada de su Reino.

Saturday, March 7, 2020

LOS INTERROGANTES MAS PROFUNDOS DEL HOMBRE - Constitución pastoral Gáudium et spe

SEGUNDA LECTURA

De la Constitución pastoral Gáudium et spes, sobre la Iglesia en el mundo actual, del Concilio Vaticano segundo
(Núms.9-10)

LOS INTERROGANTES MAS PROFUNDOS DEL HOMBRE

El mundo moderno aparece a la vez poderoso y débil, capaz de lo mejor y de lo peor, pues tiene abierto el camino para optar entre la libertad o la esclavitud, entre el progreso o el retroceso, entre la fraternidad o el odio. El hombre sabe muy bien que está en su mano el dirigir correctamente las fuerzas que él ha desencadenado y que pueden aplastarlo o salvarlo. Por ello se interroga a sí mismo.

En realidad, los desequilibrios que fatigan al mundo moderno están conectados con ese otro desequilibrio fundamental que hunde sus raíces en el corazón humano.

Son muchos los elementos que se combaten en el propio interior del hombre. A fuer de creatura, el hombre experimenta múltiples limitaciones; se siente, sin embargo, ilimitado en sus deseos y llamado a una vida superior.

Atraído por muchas solicitaciones, tiene que elegir y que renunciar. Más aún, como enfermo y pecador, no es raro que haga lo que no quiere y deje de hacer lo que querría llevar a cabo. Por ello siente en sí mismo la división, que tantas y tan graves discordias provoca en la sociedad.

Son muchísimos los que, tarados en su vida por el materialismo práctico, no quieren saber nada de la clara percepción de este dramático estado, o bien, oprimidos por la miseria, no tienen tiempo para ponerse a considerarlo. Muchos piensan hallar su descanso en una interpretación de la realidad, propuesta de múltiples maneras.

Otros esperan del solo esfuerzo humano la verdadera y plena liberación de la humanidad y abrigan el convencimiento de que el futuro reino del hombre sobre la tierra saciará plenamente todos sus deseos.

Y no faltan, por otra parte, quienes, desesperando de poder dar a la vida un sentido exacto, alaban la audacia de quienes piensan que la existencia carece de toda significación propia y se esfuerzan por darle un sentido puramente subjetivo.

Sin embargo, ante la actual evolución del mundo, son cada día más numerosos los que se plantean o los que acometen con nueva penetración las cuestiones más fundamentales: ¿Qué es el hombre? ¿Cuál es el sentido del dolor, del mal, de la muerte, que, a pesar de tantos progresos hechos, subsisten todavía? ¿Qué valor tienen las victorias logradas a tan caro precio? ¿Qué puede dar el hombre a la sociedad? ¿Qué puede esperar de ella? ¿Qué hay después de esta vida temporal?

Cree la Iglesia que Cristo, muerto y resucitado por todos, da al hombre su luz y su fuerza por el Espíritu Santo, a fin de que pueda responder a su máxima vocación, y que no ha sido dado bajo el cielo a la humanidad otro nombre en el que haya de encontrar la salvación.

Igualmente cree que la clave, el centro y el fin de toda la historia humana se hallan en su Señor y Maestro.

Afirma además la Iglesia que bajo la superficie de lo cambiante hay muchas cosas permanentes, que tienen su último fundamento en Cristo, quien existe ayer, hoy y para siempre.

RESPONSORIO 1Co 15, 55-56. 57; Lm 3, 25

R. ¿Dónde está, muerte, tu victoria? ¿Dónde está, muerte, tu aguijón? El aguijón de la muerte es el pecado. * ¡Demos gracias a Dios, que nos da la victoria por nuestro Señor Jesucristo!
V. Bueno es el Señor para el que en él espera, para el alma que lo busca.
R. ¡Demos gracias a Dios, que nos da la victoria por nuestro Señor Jesucristo!

ORACIÓN.

OREMOS,
Padre eterno, convierte hacia ti nuestros corazones, para que, viviendo consagrados a tu servicio, te busquemos siempre a ti, que eres lo único necesario, y practiquemos la caridad en todas nuestras acciones. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.
Amén

Thursday, March 5, 2020

Rezar con confianza y perseverancia - San Luis Maria Grignion de Monfort, predicador

San Luis María Grignion de Monfort (1673-1716) predicador
fundador de comunidades religiosas
Los secretos del rosario (“Le secret du Rosaire”, Traditions monastiques, 2003), trad. sc©evangelizo.org

Rezar con confianza y perseverancia
Recen con mucha confianza. Ella está fundada en la bondad y generosidad infinitas de Dios y en las promesas de Jesucristo. (…)
El deseo más grande que tiene para nosotros el Padre eterno es de comunicarnos las aguas salvadoras de su gracia y misericordia. Él exclama: “Vengan a beber mis aguas con la oración”. Cuando no rezamos, se lamenta diciendo que lo abandonamos: “Me abandonaron a mí, la fuente de agua viva” (Jer 2,13). Agradamos a Jesucristo cuando le pedimos sus gracias. Si no lo hacemos, se queja con amor: “Hasta ahora, no han pedido nada en mi Nombre. Pidan y se les dará, busquen y encontrarán, llamen a la puerta y se les abrirá” (cf. Jn 16,14; Mt7,7; Lc 11,9; Apoc 3,20). Para darnos más confianza al rezar, se ha comprometido con su palabra, afirmando que el Padre eterno nos acordará todo lo que le pediremos en su Nombre.
A nuestra confianza sumemos la perseverancia en la oración. Sólo quien persevere para pedir, buscar y llamar, será el que recibirá, encontrar á y entrará.

Monday, March 2, 2020

El coronavirus y la cuarentena según la Torá 26/2/2020 | por Rav Benjamín Blech

El coronavirus y la cuarentena según la Torá

El coronavirus y la cuarentena según la Torá
Ten cuidado a quién te expones.

Los responsables de salud pública en todo el mundo están desesperados ante el riesgo de contagio del coronavirus. Cada vez se teme más que llegue a convertirse en una pandemia mundial imposible de detener. Hasta el momento, esta enfermedad respiratoria ha infectado a más de 75.000 personas y hasta donde sabemos fallecieron por lo menos 2.000. Barcos de crucero, turistas desprevenidos y otros lentamente van transmitiendo este "ángel de la muerte" a destinos alejados de su fuente en China.
La medicina moderna, con todos sus milagros, no puede hacer mucho. No hay cura. Por ahora la mejor y única solución es la cuarentena. Aquellos que se sospecha que pueden ser transmisores, deben aislarse. Tener contacto con quienes están infectados simplemente es demasiado peligroso.
Existe un paralelo bíblico de la cuarentena que los eruditos judíos consideran desde una perspectiva moral.
El libro de Levítico describe al metzorá, la persona afectada con tzaraat, una enfermedad que muchas veces es mal traducida como lepra. De hecho, se trata de una enfermedad espiritual, causada principalmente por hablar mal y calumniar a otros. El metzorá es alguien que motzí ra, 'originó un habla malvada', y tiene que pasar una cuarentena: lo envían fuera del campamento, para salvar a la comunidad de la posibilidad que tiene de infectarlos con su habla destructiva.
Por lo tanto, la intención de la cuarentena bíblica no era aislar a quien sufría una enfermedad física sino más bien alejar a quien tenía una bajeza moral.
Mientras esperamos que se encuentre una cura para el coronavirus, podemos derivar una lección ética de esta desgracia. Todos reconocen lo obvio: no debemos permitir que los que están sanos se vean expuestos a aquellos que pueden dañarlos.
¿Acaso esta no es la verdad más fundamental respecto a las relaciones humanas?
Sin duda los amigos son buenos para todos. En los últimos años, las investigaciones científicas sugirieron que las personas que tienen amistades fuertes experimentan menos estrés, se recobran más rápido de los ataques cardíacos y tienen probabilidades de vivir más años que quienes no tienen amigos. Los estudios incluso demuestran que son menos susceptibles a los simples resfríos.
Pero no todos los amigos tienen un efecto tan saludable. Algunos mienten, insultan y traicionan. Algunos son demasiado dependientes. Otros dan consejos erróneos. Los psicólogos y sociólogos ahora señalan los efectos negativos que los malos amigos tienen sobre la salud.
No subestimemos la advertencia del Rey Shlomó en su libro de Proverbios: “El que anda con los sabios, será sabio; pero el que anda en compañía de los tontos será destruido” (Proverbios 13:20).
No sólo es importante tener buenos amigos, sino tener amigos que sean buenos
Uno de los ejemplos más tristes de esto lo encontramos en Samuel II 13. Amnón,el hijo del Rey David, luchaba con deseos y pensamientos pecaminosos. Él deseaba con fuerza una relación física prohibida con su media hermana, Tamar. Amnón sabía que sus deseos eran erróneos y que no podía cometer esa maldad.
Entonces cinco palabras cambiaron todo: “Pero Amnón tenía un amigo”.
El amigo de Amnón, Ionadab, también era su primo. Ionadab propuso un plan para que Amnón pudiera satisfacer sus deseos lujuriosos. Amnón recibió lo que él pensó que deseaba. Poco después perdió todo lo que tenía. Él arruinó la vida de Tamar. Creó división y provocó dolor a su familia. Dos años más tarde lo asesinó su hermano, Avshalom.
Los amigos pueden enriquecer nuestra vida. Pero también pueden destruirla. “A menudo la clase equivocada de amigos genera mucho dolor”, escribió la Dra. Harriet Lerner, psicóloga y autora de The Dance of Connection.
Quizás la forma más importante en que podemos ayudar a dirigir el camino de la vida de nuestros hijos es recordarles constantemente cuán importante es para ellos no sólo tener "buenos amigos", sino tener amigos que sean buenos. Es una lección que todos debemos aprender. Algunas personas necesitan estar en "cuarentena" para que no lleguen a infectarnos con sus valores indeseados.

6 respuestas judías al Coronavirus 2/3/2020 | por Yvette Alt Miller

6 respuestas judías al Coronavirus

6 respuestas judías al Coronavirus
Mientras el virus se disemina, el pueblo judío trabaja para ayudar a encontrar una solución y prevenir el pánico.

El Coronavirus se dispersa por el mundo y la gente está preocupada. Los mercados de valores globales se han desplomado por miedo a su propagación y muchas regiones impusieron restricciones draconianas respecto a los viajes. Con ayuda de Dios, pronto lograremos tener al virus bajo control. Mientras nos enfrentamos a la propagación del COVID-19, he aquí seis formas en que Israel y el pueblo judío se ven afectados y cómo tratan de ayudar.

1. Una plegaria masiva en el Muro Occidental

El domingo 16 de febrero, cientos de personas se unieron para un servicio masivo de plegarias en el Muro Occidental en Jerusalem, el sitio más sagrado para los judíos. A pesar de que llovía fuertemente, israelíes y turistas se reunieron para rezar fervientemente por aquellos infectados con el COVID-19. Los participantes recitaron plegarias en hebreo y también en mandarín, porque en el evento participaron decenas de turistas chinos que estaban de visita en Israel. Entre los que rezaron había parientes de personas infectadas con el COVID-19, incluyendo parientes de tres israelíes que estaban en cuarentena en un crucero en la costa de Japón y que se infectaron con la enfermedad.
“El pueblo chino tiene que saber que el pueblo judío piensa en ellos, que reza por ellos y con ellos”, explicó Rav Shmuel Eliahu, el Gran Rabino de la ciudad israelí de Tzefat, y uno de los organizadores del evento. “Que esta lamentable plaga deje de existir y desaparezca del pueblo chino y de todo el mundo”.

2. Científicos israelíes trabajan para desarrollar una vacuna

En todo el mundo los investigadores médicos se esfuerzan por desarrollar una vacuna para el COVID-19. Algunos investigadores israelíes piensan que están a punto de lograrlo. El Instituto de Investigación de la Galilea (MIGAL) al norte de Israel anunció el 27 de febrero que están trabajando en una vacuna que puede llegar a estar lista en tres semanas. Si lo logran, potencialmente podría llegar a estar disponible al público dentro de tres meses.
Los investigadores de MIGAL ya lograron crear un virus contra la cepa del coronavirus de la bronquitis infecciosa (IBV), que es una enfermedad separada del COVID-19. Ahora intentan adaptarla para que sea efectiva contra el COVID-19. El director ejecutivo de MIGAL, David Zigdon, explicó que “dada la urgente necesidad global de una vacuna humana contra el coronavirus, estamos haciendo todo lo posible para acelerar su desarrollo. Nuestro objetivo es producir la vacuna dentro de las siguientes 8-10 semanas, y lograr que su seguridad sea aceptada en 90 días”.

3. Culpar a los judíos por el Coronavirus

En algunas partes, la gente culpa a los judíos por el coronavirus y acusan a los judíos de propagarlo. “Los extremistas esperan que el virus mate judíos”, afirmó la liga antidifamación en un informe especial del 6 de febrero del 2020. El informe señala que los antisemitas “también utilizan la emergencia (del virus) para presentar sus teorías antisemitas respecto a que los judíos son responsables de crear el virus y lo propagan para incrementar su control… o para tener ganancias a partir de él”.

4. Manifestaciones de apoyo hacia las víctimas chinas del odio

El COVID-19 se originó en China, y algunas personas chinas en distintos lugares del mundo se convirtieron en chivos expiatorios, como si de alguna forma tuvieran responsabilidad personal por la difusión del virus. El 21 de febrero del 2020, más de 70 organizaciones judías en los Estados Unidos, incluyendo el Consejo Rabínico de Norteamérica, firmaron una carta abierta a la comunidad china norteamericana:
“Escribimos para expresar nuestra sincera solidaridad con ustedes durante estos momentos tensos y difíciles. Nos preocupa el incremento de la xenofobia hacia el pueblo chino en este país y en el exterior por el COVID-19, coronavirus. Sabemos que en estos momentos, la preocupación fácilmente puede convertirse en histeria, lo que puede llevar a buscar chivos expiatorios. Nos comprometemos a ayudar a garantizar que los chinos se sientan seguros y apoyados, y a combatir los ataques y los estereotipos en los medios sociales. A partir de la historia, la nuestra y la de ustedes, sabemos que el alarmismo puede ser devastador”.
En un momento de miedo masivo, la carta es un llamado para recordarnos a todos ser razonables, enfrentar la difusión del COVID-19 con madurez y dedicar nuestra energía para lugar contra la enfermedad y no para enfrentarnos unos a otros.

5. Equipo prometedor desarrollado en Israel

Muchas personas utilizan máscaras para protegerse contra el COVID-19. Algunas de las máscaras más efectivas del mundo se deben a tecnologías desarrolladas en Israel.
En la fábrica de Tecnología Argaman en Jerusalem, los empleados incrustan partículas de cobre dentro de las fibras de algodón, lo que bloquea gérmenes y bacterias. El fundador de Argaman, Jeffrey Gabbay, explicó que estas máscaras pueden ser efectivas durante toda la vida de la persona. Una orden reciente de 1 millón de máscaras de un comprador en Hong Kong, terminó con todo el stock de la compañía. Pero están trabajando para producir más máscaras y esperan que muy pronto estén disponibles para la venta en todo el mundo.
Sonovia es otra compañía israelí que trabaja para crear máscaras faciales más efectivas para bloquear los gérmenes, y están ocupados en crear una máscara prototipo que puede proteger contra el COVID-19. Fundada por dos profesores de química de la universidad Bar Ilán, la compañía utiliza tecnología de acabado ultrasónico para infundir la tela de las máscaras con nanopartículas de óxido de cinc y de cobre que protegen contra los virus y bacterias. Estas máscaras protegen de la gripe y se espera que las pruebas demuestren que también son efectivas contra coronavirus tales como el COVID-19.
Existe una necesidad urgente de desarrollar pruebas rápidas de diagnóstico de aquellos que tienen el COVID-19. Una firma israelí recientemente anunció que creó un equipo de prueba que puede detectar rápida y efectivamente el Coronavirus. BATM, con base en la ciudad israelí de Hod Hasharón, anunció el 27 de febrero del 2020 que se corroboró que sus equipos son efectivos para la detección del coronavirus.

6. Los rabinos de Italia rezan por el COVID-19

Muchas escuelas y comercios al norte de Italia debieron cerrar porque la región enfrenta un brote importante de COVID-19 que ha afectado a centenares de personas. La comunidad judía de la región también se vio afectada. En Milán, donde viven alrededor de 10.000 judíos, los edificios públicos fueron clausurados y pocas personas se animan a salir a las calles. La única escuela judía de la ciudad cerró temporalmente y también se cancelaron los servicios en muchas sinagogas. En cambio la gente se reúne a rezar en pequeños grupos en departamentos privados.
Ante la incertidumbre, los judíos italianos respondieron con plegarias. El 26 de febrero del 2020, la Asamblea Rabínica de Italia publicó una plegaria en hebreo por las víctimas del coronavirus. La plegaria está disponible para quienes deseen recitarla en todo el mundo, ya sea en los hogares o en las sinagogas. “Deseamos expresar nuestra empatía y compartimos el dolor por las víctimas. Rezamos por la curación de los enfermos en todos los lugares del mundo en el cual esta enfermedad se haya manifestado o vaya a aparecer”. La plegaria le pide a Dios ayuda para poner fin a la propagación y al miedo por el COVID-19.
Por el momento el COVID-19 se sigue propagando y es crucial ser cuidadosos y evitar el pánico. Muchos actos de sentido común que previenen la transmisión de otros virus pueden ayudar también a disminuir su propagación. Toser en un pañuelo o sobre el codo, arrojar a la basura los pañuelos de papel usados, limpiar con frecuencia las superficies y lavarse a menudo las manos son todas formas potentes de protegernos.
Mientras tanto, podemos sentirnos orgullosos de la manera en que los científicos israelíes y los líderes judíos reaccionaron ante el virus, trabajando duro para encontrar soluciones y recordándonos la necesidad de enfrentar el COVID-19 y cualquier otro problema con madurez y humanidad.

Volverse viral: el Coronavirus en un mundo polarizado 2/3/2020 | por Rav Efrem Goldberg

Volverse viral: el Coronavirus en un mundo polarizado

Volverse viral: el Coronavirus en un mundo polarizado
Nos guste o no, todos estamos interconectados.

El Coronavirus se propagó por China, Medio Oriente y Europa; hay personas infectadas en los Estados Unidos, América Latina y cada vez en más lugares. Ya se reportaron miles de muertes. El ministerio de salud de Israel urgió a sus ciudadanos a reconsiderar los viajes no esenciales al exterior debido al temor por la propagación de esta enfermedad potencialmente mortal.
Uno de los principales encargados de los centros de control y prevención de las enfermedades en los Estados Unidos advirtió esta semana: “En definitiva, esperamos ver la propagación en este país. No es tanto una cuestión de si esto sucederá o no, sino más bien de cuándo ocurrirá exactamente y cuántas personas en este país sufrirán una enfermedad grave”. La agencia misma publicó en Twitter: “Llegó el momento de que los comercios, hospitales y comunidades de los Estados Unidos comiencen a prepararse para una posible difusión del COVID-19”.
De hecho, ahora es el momento para hacer todo lo posible para prepararnos y detener la propagación de esta enfermedad, pero también hay una lección importante que podemos aprender de lo que ocurre.
China y los estados Unidos no podrían estar más lejos, no solo geográficamente, sino también en lo que respecta a la vida familiar, los valores sociales y las costumbres religiosas. Uno es el modelo del capitalismo y el otro la personificación del comunismo. Por estas y otras razones, los ciudadanos norteamericanos y chinos se sienten muy diferentes, como si tuvieran muy poco en común. Sin embargo, el Coronavirus nos recuerda cuán interconectados estamos, cuánto impactamos los unos a los otros, y cuán importante es encontrar un plano común y trabajar juntos para el beneficio mutuo.
Considera cómo comenzó el Coronavirus y dónde estamos ahora. El 31 de diciembre las autoridades chinas reportaron a la Organización Mundial de la Salud un caso de neumonía con una causa desconocida en Wuhan, provincia de Hubei. El 3 de enero ya se habían reportado 44 casos similares. Dos meses más tarde, hay más de 80.000 personas diagnosticadas con la enfermedad en todo el mundo.
Algo que comenzó "muy lejos" nos amenaza "aquí mismo" e impactó la economía de todo el mundo, afecta las líneas de suministro, importación, exportación, fabricación, banca y más. No podemos ignorarla o quitarle importancia porque no comenzó aquí o no comenzó teniendo impacto sobre alguien con quien podamos relacionarnos. La humanidad —la población del mundo— es una. Todos estamos interconectados y nos vemos afectados por el comportamiento, las políticas y las precauciones de los demás, nos guste o no.
Si reconocemos aquello que tenemos en común y nos unimos para enfrentar esta enfermedad mortal, podemos aislarla, tratarla y eliminarla. Focalizados en nuestras diferencias, negamos nuestro destino común, no logramos cooperar ni comunicarnos, y puede llegar a crecer hasta adquirir proporciones de pandemia, estando todos bajo amenza.
En cierta forma, esta es la historia y el mensaje de la fiesta de Purim. El pueblo judío enfrento la extinción y el aniquilamiento cuando vivió con una actitud de “am mefuzar umeforad bein haamim", 'una nación dispersa y disgregada entre pueblos desconectados'. El pueblo judío encontró la redención y la seguridad sólo cuando siguieron la directiva de la Reina Ester: “lej kenot et kol haiehudim", 've y reúne a todos los judíos', conviértanse en uno y actúen de forma unificada.
Describimos a Dios como nuestro "Padre en el Cielo". ¿Qué padre se ve inclinado a intervenir e interceder en beneficio de sus hijos que no pueden llevarse bien entre ellos, que no cooperan ni muestran lealtad los unos a los otros? Por otro lado, cuando los hijos se unen y funcionan como una familia devota, los padres están dispuestos a hacer cualquier cosa que puedan para ayudarlos.
Cuando somos egoístas, narcisistas y nos preocupamos sólo por nuestro propio bienestar, entonces, corremos peligro. Pero cuando vemos que nuestro destino está entrelazado, cuando tu dolor me afecta y mis luchas son las tuyas, juntos podemos soportar y superar cualquier cosa.
No es una coincidencia que las mitzvot de Purim giren en torno a conectarse con los demás, estar al servicio de otros y tratar de aliviar su dolor. Entregamos Mishloaj Manot 'regalos de alimentos' para profundizar nuestras conexiones y lazos y distribuimos matanot laevionimm, 'regalos a los pobres' para sentir el dolor de aquellos menos privilegiados.
Cuando estamos unificados, unidos en nuestra historia y destino, focalizados en lo que tenemos en común en vez de mirar lo que nos divide, somos más grandes y más fuertes que la suma de nuestras partes. Somos tanto dignos como capaces de confrontar, perseverar y triunfar sobre cualquier desafío o amenaza que enfrentemos. Ese es el mensaje de Purim para los judíos y quizás ese sea el mensaje del Coronavirus para la humanidad.
El virus del odio nos recuerda que nuestros actos nunca son locales; ellos pueden tener implicancias cósmicas, para mal, pero también para bien. En 1963, el meteorólogo Edward Lorenz introdujo lo que él llamó el “efecto mariposa”. Él demostró que el aleteo de las alas de una mariposa en Australia puede provocar un tornado en Kansas, un monzón en Indonesia o un huracán en Boca Ratón. La tesis de Lorenz es parte de una gran teoría llamada 'Teoría del caos' que en esencia postula que los actos pequeños tienen grandes consecuencias. La Teoría del caos se aplica en matemáticas, microbiología, ciencias informáticas, economía, filosofía, física, política y muchos otros campos.
Rav Lord Jonathan Sacks aplicó la Teoría del caos en el ámbito espiritual. En su libro To Heal a Fractured World, él acuñó la frase “teoría del caos de la virtud”, demostrando cómo pequeños actos de bondad pueden tener consecuencias inconmensurables en el mundo. Si una persona en una zona aislada puede difundir algo que puede impactar a todo el mundo para mal, entonces, una persona, en cualquier lugar del mundo, puede infectar al mundo con bondad y positivismo.
Vivimos en un mundo cada vez más polarizado y en una época cada vez más partisana. Hay conflictos y tensiones entre países y hay divisiones y desacuerdos dentro de las naciones, de los pueblos, de las religiones y de las familias.
En esta atmósfera, el Coronavirus no sólo nos presenta un desafío, sino que puede enseñarnos algo. Si nos focalizamos en nuestras diferencias, no cooperamos ni nos unimos, como resultado nos veremos amenazados. Por otro lado, si encontramos un territorio común, podemos colaborar y eliminar una amenaza al unirnos.
Nunca subestimes el próximo acto virtuoso que puedas llegar a hacer. Sacude tus alas y eso puede cambiar a todo el mundo. Al comenzar el mes de adar y la cuenta regresiva hacia la celebración de Purim, esperemos y recemos que lo único que se vuelva viral sea un espíritu de cooperación, unidad y amor.


Cuarenta días para crecer en el amor de Dios y del prójimo - San Gregorio Magno (c. 540-604) papa y doctor de la Iglesia

San Gregorio Magno (c. 540-604)
papa y doctor de la Iglesia
Homilías sobre los evangelios, n° 16, 5

Cuarenta días para crecer en el amor de Dios y del prójimo
        Empezamos hoy los santos cuarenta días de la cuaresma, y debemos examinar atentamente por qué esta abstinencia es observada durante cuarenta días. Moisés, para recibir la Ley una segunda vez, ayunó cuarenta días (Ex 34,28). Elías, en el desierto, se abstuvo de comer cuarenta días (1R 19,8). El Creador mismo de los hombres, viniendo entre los hombres, no tomó el menor alimento durante cuarenta días (Mt 4,2). Esforcémonos, nosotros también, en cuanto nos sea posible, de frenar nuestro cuerpo por la abstinencia en este tiempo de la cuaresma, a fin de llegar a ser, según las palabras de Pablo, "una hostia viva" (Rm 12,1). El hombre es una ofrenda a la vez viva e inmolada (cf Ap 5,6) cuando, sin dejar esta vida, hace morir en él los deseos de este mundo.
        Es la satisfacción de la carne la que nos provocó al pecado (Gn 3,6); que la carne mortificada nos devuelva el perdón. El autor de nuestra muerte, Adán, transgredió los preceptos de vida, comiendo la fruta prohibida del árbol. Hace falta pues, que nosotros, que perdimos las alegrías del Paraíso por causa de un alimento, nos esforcemos en reconquistarlas por la abstinencia.
        Pero quién se imagina que sólo la abstinencia nos baste. El Señor dice por la boca del profeta: "¿El ayuno que prefiero no consiste más bien en esto? Compartir tu pan con hambriento, recibir en tu casa a los pobres y los vagabundos, vestir al que ves sin ropa, y no despreciar a tu semejante" (Is 58,6-7). Este es el ayuno que Dios quiere: un ayuno realizado en el amor al prójimo e impregnado de bondad. Da pues a los otros, aquello de lo que tú te abstienes; así, tu penitencia corporal aliviará el bienestar corporal de tu prójimo, que está necesitado.