Thursday, July 12, 2018

Politica - "una de las formas más altas de la caridad" P. Francisco - ACI Prensa


7 de junio de 2013 11:55 am
Es deber del cristiano involucrarse en política aunque sea "demasiado sucia", asegura el Papa
Redacción ACI Prensa/EWTN Noticias
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El Papa Francisco explicó esta mañana que es un deber, una obligación del cristiano, involucrarse en la política aunque sea "demasiado sucia" porque al estar en ese ámbito se puede trabajar por el bien común.
Así lo explicó el Santo Padre al responder a una de las preguntas que le hizo uno de los jóvenes que recibió esta mañana en el Aula Pablo VI, en el encuentro de alumnos y exalumnos de los colegios jesuitas de Italia y Albania con el Pontífice.
 En el encuentro Francisco decidió no leer el discurso que había preparado para la ocasión y dialogar espontáneamente con los asistentes lo que generó un clima de mayor alegría y fiesta.
Sobre el tema de la participación de los laicos en la esfera pública, el Papa explicó que "involucrarse en la política es una obligación para un cristiano. Nosotros no podemos jugar a Pilato, lavarnos las manos: No podemos".
"Debemos inmiscuirnos en la política porque la política es una de las formas más altas de la caridad, porque busca el bien común. Y los laicos cristianos deben trabajar en política", aseguró el Santo Padre ante los miles de niños y jóvenes presentes.
"Alguno me dirá ‘pero no es fácil’. Tampoco es fácil llegar a ser sacerdote. No son cosas fáciles porque la vida no es fácil. La política es demasiado sucia pero yo me pregunto: ¿por qué es sucia? ¿Por qué los cristianos no se han involucrado con su espíritu evangélico?"
El Santo Padre señaló además que "es fácil decir ‘la culpa es de aquel’... pero yo, ¿qué cosa hago? ¡Es un deber! Trabajar por el bien común es un deber de un cristiano! Y muchas veces para trabajar el camino a seguir es la política".

Con mucho cariño,
Noel y Silvia
"La Porciúncula"
Guatemala, La Bella


Wednesday, July 11, 2018

Crisis en Nicaragua - Rosa Die Alcolea - Zenit - 10-7-2018


Crisis en Nicaragua: Solidaridad de los obispos latinoamericanos

Conferencias Episcopales
(ZENIT – 10 julio 2018).- Las Iglesias de América Central manifestaron su “solidaridad” a los obispos y su “repudio a la violencia”, junto a los obispos mexicanos, quienes emitieron un comunicado de prensa apoyando a sus hermanos prelados de Nicaragua.
Son mensajes dirigidos a los Obispos de Nicaragua, Cardenal Leopoldo Brenes, Arzobispo de Managua, Monseñor Silvio José Báez, Obispo Auxiliar de Managua, Monseñor Waldemar Stanilaw Sommertag, Nuncio Apostólico en Nicaragua, frente a la situación de grave violencia, y agresiones sufridas este lunes 9 de julio.
El Consejo de Presidencia del Secretariado Episcopal de América Central, conformado por los Obispos Presidentes de las Conferencias Episcopales de Centroamérica, reunidos en San Pedro Sula, Honduras, expresaron su apoyo y solidaridad al pueblo nicaragüense por medio de la Conferencia Episcopal de ese país, apoyando su misión de mediadores en el conflicto. En este encuentro está presente Monseñor José Rafael Quirós, presidente de la Conferencia Episcopal de Costa Rica.
La Conferencia Episcopal de Costa Rica instó además a la comunidad internacional a colaborar con la solución a este conflicto, para que se encuentre el camino que lleve a la paz.
El Comité permanente de la Conferencia Episcopal Panameña afirmó que estos hechos son perpretados por aquellos que no han comprendido que “con la violencia jamás se podrán encontrar los caminos del diálogo y de la reconciliación para solucionar la grave crisis que se vive en Nicaragua”.
CEM
Asimismo, la Conferencia del Episcopado Mexicano ha expresado su “cercanía y solidaridad” con los hermanos Obispos de Nicaragua, por los graves acontecimiento de violencia física y verbal en el ejercicio de su ministerio pastoral en en la Basílica Menor de San Sebastián en Diriamba, de la Arquidiócesis de Managua.
“Nos unimos al llamado a la comunidad internacional para colaborar en la solución de este conflicto, en esta hermana Nación, para que se encuentre pronto el camino que lleva a la paz”, han señalado.
Así, los prelados mexicanos han asegurado sus oraciones: “Elevamos nuestra oración para que el Señor Jesús los fortalezca, los ilumine. Reafirmamos nuestro acompañamiento hacia todo el pueblo nicaragüense”.
julio 10, 2018 21:22Conferencias Episcopales
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Con mucho cariño,
Noel & Silvia - "La Porciúncula" - 
Guatemala, La Bella

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Europa encuentra de nuevo la esperanza cuando pone al hombre en el centro de sus instituciones.¡San Benito, ruega por nosotros!
El buen samaritano también sos vos cuando sabés descubrir el rostro de Cristo en aquel que está a tu lado.
¡Cualquier ocasión es buena para llevar el mensaje de Cristo!


Thursday, June 28, 2018

San Juan Bautista de La Salle - Fundador, FSC - Isabel Orellana Vilches

San Juan Bautista de La Salle, 7 de abril
Fundador del los Hermanos de La Salle
«Patrono de los educadores cristianos. Un excepcional pedagogo que instituyó la enseñanza gratuita preocupándose de que padres y alumnos tuviesen a Cristo en el centro de sus vidas. Es el fundador del los Hermanos de La Salle» 
Nació en Reims, Francia, el 30 de abril de 1651. Era el primogénito de una numerosa prole nacida en el seno de una familia adinerada. Su padre era magistrado de la audiencia, de modo que pudo haber tenido lo que quisiera, pero escogió a Cristo por encima de todo. A los 11 años recibió la tonsura, y a los 16 fue nombrado canónigo del cabildo de la catedral. Un primo suyo, canciller de la universidad, renunció a la canonjía en su favor. Estudió en el colegio Bons-Enfants, y cuando estaba en edad de elegir, en lugar de optar por la carrera de derecho, como su padre hubiese deseado, determinó ser sacerdote. Su progenitor no puso inconveniente. Graduado como Maestro en Artes, ingresó en el seminariode San Sulpicio de París. Su virtud no pasaba desapercibida. El superior de la congregación expresó su parecer en estos términos: «De La Salle fue un constante observador de la regla. Su conversación fue siempre agradable e irreprochable. Parece que nunca ha ofendido a nadie, ni ha incurrido en censura por parte de nadie».
En ese periodo sus padres fallecieron y él quedó a cargo de la administración de las propiedades. Eso le obligó a dejar el seminario. A veces las sombras se cernían sobre él. Dudaba de sí mismo sopesando sus capacidades que minusvaloraba en extremo. La oración y el acompañamiento de buenos directores le ayudó a ser ponderado en los juicios. Al respecto, fue especialmente significativo el consejo que recibió de Nicolás Roland, canónigo y teólogo de Reims. En 1678 recibió el sacramento del orden. Dos años más tarde obtuvo el grado de doctor en teología y poco después se implicó en la fundación de una escuela. Casi a continuación, de forma imprevista tomó bajo su responsabilidad el avituallamiento de una comunidad religiosa femenina.
Estando en la treintena sopesaba las vías que le convenía seguir para dar el mejor cauce a su vida. La docencia, la tarea parroquial, o la asistencia caritativo social a las escuelas y maestros, eran opciones que barajaba. Fue ésta última la que orientó su acontecer. Había reparado en el colectivo de muchachos que vivían en zonas marginales, sin acceso a una educación que parecía sonreír únicamente a los que más recursos tenían. Algunos andaban por el mundo abandonados a su suerte; otros habían caído en lo más bajo y requerían atención especial. Precisaban una persona que se ocupase de restituirles su dignidad; ello les permitiría hacerse acreedores de la confianza y del respeto de sus congéneres.
Una de las decisiones que tomó Juan Bautista fue dejar a su familia para convivir con un grupo de docentes. Entonces percibió las necesidades que tenían, comenzando por la formación. Durante unos meses del año 1680 proporcionó una sólida preparación integral de orientación cristiana a los que acogió en su casa. En 1683 consiguió que se aceptara su renuncia a la canonjía, que había intentado antes sin éxito, y repartió su fortuna entre los pobres. Al año siguiente comenzaba a germinar su fundación, el Instituto de Hermanos de las Escuelas Cristianas (Hermanos de la Salle). Hermanos por el espíritu fraterno que les vinculaba entre sí y todos con Cristo. El eje vertebral era la familiarización con la presencia de Dios en sus vidas. A través de ella se ponía de manifiesto la tutela del Creador hacia cada uno de sus hijos. Con esta práctica, seguida no solo por los alumnos sino también por el profesorado, les inducía a ver el mundo y actuar en el día a día.
Roland había vaticinado: «Tu celo la hará prosperar». «Completarás el trabajo que he iniciado. En todo esto, el padre Barré será tu modelo y guía».Juan Bautista siempre manifestó que la idea de la obra no fue suya. Reconoció también: «Si alguna vez hubiera pensado que lo que hice por pura caridad con los maestros pobres iba a terminar haciendo que viviera con ellos, hubiera renunciado al instante».Pero le había guiado su plena confianza en la Providencia: «Debo hacer el trabajo de Dios y si lo peor debe pasar roguemos al Señor por fuerza». Así superó abandonos, destituciones y muchas pruebas. Uno de sus grandes pesares fue la prematura muerte de Henri L’Heureux en 1690, cuando estaba presto a ordenarse. Tras ella entendió que la fundación no debía estar integrada por sacerdotes.
Al abrir las escuelas la idea de Juan Bautista fue instaurar la gratuidad para todos con independencia de la economía familiar de cada uno; era algo que chocaba con otros intereses. Pero los Hermanos de la Salle siguieron adelante. En esa época lo habitual era la enseñanza individualizada. Por eso sorprendía que los alumnos pudieran recibirla todos juntos y a la vez, lo cual suscitó enconadas oposiciones. Hasta en estamentos eclesiales se miró con recelo el nacimiento de este proyecto gestionado por laicos consagrados,  dedicados a enseñar «juntos y por asociación». Se hallaba fuera de los cánones conocidos y las autoridades educativas no salían de su asombro. El santo organizó centros de formación de maestros, escuelas especiales para jóvenes que habían delinquido y a quienes había que reinsertar, escuelas técnicas, otras secundarias para lenguas modernas, ciencias y letras… Todo ello con excelente calidad. Era un campo abonado para alentar a una vocación religiosa porque los padres y maestros estaban implicados en la educación.
Escribió silabarios, catecismos para uso escolar, salterios y obras pedagógicas y espirituales. La «Guía de las Escuelas Cristianas» se considera el mejor texto pedagógico del siglo XVII. Y «Meditaciones» es valiosísimo para educadores cristianos. Juan Bautista falleció en Saint-Yon, cerca de Rouen, el 7 de abril de 1719. Al fin de sus días había confesado: «Si Dios me hubiera revelado lo bueno que podría ser logrado por este instituto, y de la misma manera me hubiera hecho saber las pruebas y los sufrimientos que lo acompañarían, mi valor habría fallado, y yo nunca lo habría emprendido».León XIII lo beatificó el 19 de febrero de 1888. Él mismo lo canonizó el 24 de mayo de 1900.

About Isabel Orellana Vilches

Isabel Orellana Vilches, misionera idente, nació en 1951 en Ejulve, Teruel, España y vive en Málaga. Es doctora en Filosofía por la Universidad Autónoma de Barcelona y su tesis versó sobre Realismo y progreso científico en la epistemología popperiana. Ha cursado estudios de teología en la Universidad Pontificia de Salamanca. Su actividad docente es amplia desde 1986, y ha publicado numerosos libros: Realismo y progreso científico en la epistemología popperiana, Universitat Autònoma de Barcelona, 1993; El evangelio habla a los jóvenes, Editorial Atenas, Madrid, 1997; Qué es... LA TOLERANCIA, Ediciones Paulinas, Madrid, 1999; Pedagogía del dolor. Ensayo antropológico, Editorial Palabra, Madrid, 1999; En colaboración con Enrique Rivera de Ventosa (†) OFM. Cap. San Francisco de Asís y Fernando Rielo: Convergencias. Respuestas desde la fe a los interrogantes del hombre de hoy, editorial Universidad Pontificia, Salamanca, 2001; La mirada" del cine. Recursos didácticos del séptimo arte. Editorial Librería Cervantes, Salamanca, 2001; Paradojas de la convivencia, Editorial San Pablo, Madrid, 2002; En la Universidad Técnica Particular de Loja, Ecuador, ha publicado: La confianza. El arte de amar, 2002; Educar para la responsabilidad, 2003; Apuntes de ética en Karl R. Popper, 2003; De soledades y comunicación, 2005; Yo educo; tú respondes, 2008; Humanismo y fe en un crisol de culturas, 2008; Repensar lo cotidiano, 2008;Convivir: un constante desafío, 2009; La lógica del amor, 2010;  El dolor del amor. Apuntes sobre la enfermedad y el dolor en relación con la virtud heroica, el martirio y la vida santa. Ed. Seminario Diocesano de Málaga, 2006 y Universidad Técnica Particular de Loja, Ecuador (2007); Cuenta con numerosas colaboraciones en obras colectivas, así como cuentos, relatos y novela juvenil, además de artículos de temática científica y pedagógica, que viene publicando en distintas revistas nacionales e internacionales. En 2012 culminó el santoral Llamados a ser santos

Heraldos de la Nueva Evangelización - Isabel Orellana Vilches - Zenit 28/6/2018


San Pedro y San Pablo, 29 de junio
Heraldos de la Nueva Evangelización
«Columnas de la Iglesia. Heraldos de la Nueva Evangelización, el testimonio de estos dos grandes apóstoles continúa mostrando al mundo el poder de la gracia de Dios que nos transforma y convierte faro de luz para nuestros semejantes» 
No hay figuras más destacadas que estos apóstoles para ilustrar la fecha del día en un santoral. Los Santos Padres los han considerado dos columnas sobre las que descansa la Iglesia. Continúan interpelando al hombre de hoy, alumbrando a quien se propone unirse con la Santísima Trinidad.
Un océano de amor vería el Maestro en los ojos del humilde pescador de Betsaida para erigir sobre él la Iglesia. Tras la rudeza de sus manos y rostro curtidos en el mar apreciaría un tierno corazón refulgiendo en su mirada. Impetuoso, impulsivo, imprevisible e incluso contestatario cuando atendía a la escueta razón, y se le paralizaba el pulso al sospechar la pérdida de su Maestro por ignorar todavía el trasfondo mesiánico albergado en sus palabras, el apóstol era una piedra preciosa a la espera de ser tallada, un hombre de raza, pura pasión… Se ha tendido a subrayar la debilidad que Pedro mostró tras el prendimiento de Cristo, relegando a un segundo plano la globalidad de sus edificantes gestos que sostuvieron la Iglesia hasta derramar su sangre. Fue pronto en el seguimiento; se anticipó a la petición de lo que se considera legítimo, como es la familia. En ello se asemejaba al resto de los apóstoles, ciertamente, pero Cristo se fijó en él de forma especial. Al conocerle, le saludó por su nombre: «Tú eres Simón…»y le dio otro apelativo, el de Cefas. Todo un símbolo, una señal; le proporcionó nueva identidad y ésta incluía el cambio sustantivo para su vida. El llamamiento personal continúa teniendo este signo para nosotros; exige una transformación, como devela el evangelio que le sucedió a Pedro.
Él se aventuró a responder al Maestro en nombre de los apóstoles desde lo más hondo del corazón, de forma inspirada, rotunda. Había resonado en su interior la voz divina y lo reconoció como Mesías: una auténtica y explícita profesión de fe. Es obvio que no podemos confesar a Dios si no lo entrañamos. Por ese acto, Cristo lo denominó «bienaventurado», edificando sobre él su Iglesia al instante. Es verdad que vaciló y se dejó llevar por sus temores desoyendo la advertencia del Maestro, sin tomar conciencia de la fatalidad en la que incurriría; por eso no puso coto a tiempo a su flaqueza, sucumbió y lo negó. Pero de la radicalidad de su posterior respuesta, que vino envuelta en amargas lágrimas, se extraen incontables lecciones, teniendo como trasfondo la misericordia y el perdón divino. Toda debilidad, sea del orden que sea, es susceptible de modificación, porque contamos con la gracia para renacer día tras día.
Pedro protagonizó uno de los instantes más tiernos del evangelio, cuando Cristo le preguntó tres veces si le amaba. Con ese consuelo en su corazón aglutinó a los apóstoles, anunció la Palabra, sufrió cárcel, conmovió a las gentes sorprendidas de que un galileo hablase con tanta fuerza, afrontó las dificultades surgidas en las comunidades, hizo milagros…; en suma, amó hasta la saciedad. Estaba al frente de todos, junto a María, cuando recibieron el Espíritu Santo. Apresado durante la persecución de Nerón el año 64, a punto de ser ajusticiado en la cruz, sintiéndose indigno de morir como Cristo, pidió que le crucificaran boca abajo.
A su vez, Pablo, el más grande misionero que ha existido sobre la faz de la tierra, es un ejemplo vivo de lo que significa el compromiso personal en el seguimiento de Cristo testificando la Palabra con independencia del humano sentir, del «temor» y del «temblor» que se pueda experimentar. No fue miembro de la primera comunidad, pero su admirable impronta apostólica nada tiene que envidiar a la de los Doce. Judío, originario de Tarso, nació entre los años 5-10 d.C. Formado bajo la tutela del prestigioso Gamaliel en Jerusalén, al conocer la existencia de los seguidores de Cristo, considerados como una secta, se propuso luchar contra ella descargando toda su fuerza.
Si su trayectoria anterior a la conversión fue la de un celoso defensor del ideal en el que creía, ese que le indujo a actuar fieramente, después de haber quedado cegado por la luz del Altísimo camino de Damasco, no le faltaron arrestos para anunciar el evangelio; en su pecho albergaba un volcán de pasión. Este infatigable apóstol de los gentiles, precursor de la Nueva Evangelización, nos enseña a difundir la Palabra a los alejados de la fe y no solo a los creyentes; hacerlo a tiempo y a destiempo en los paraninfos universitarios o en los suburbios, en ámbitos donde mora la increencia y en los que ya anida la fe. Nos insta a enriquecer los nuevos areópagos que las presentes circunstancias ofrecen. Él hubiera aprovechado convenientemente los actuales mass media: prensa, radio, televisión, Internet, redes sociales… Estos recursos puestos al alcance de un apóstol de su talla habrían dado la vuelta al mundo impregnados del amor de Dios.
Dio testimonio de su arrebatadora entrega a Cristo sin ocultar cuántas penalidades atravesó por Él: cárceles, azotes, naufragios, peligros constantes, hambre, sed, frío, falta de abrigo y de descanso, agresiones a manos de salteadores, etc. A todo ello hemos de estar dispuestos si de verdad queremos seguir a Cristo. Pablo pudo ponerse como ejemplo, con tanta modestia y libertad en el amor, porque ya no vivía en sí mismo; era Cristo quien estaba en él, de quien provenía su fuerza y su gloria; Él le confortaba. Viajó incansablemente, venció la resistencia de ciudades dominadas por la idolatría y de los que quisieron doblegarle, superó reticencias de sus propios hermanos, y convirtió a indecibles con su vida, palabra, milagros y prodigios. Ansiaba tanto llegar a la meta, que luchaba para que después de haberla predicado, no fueran otros los que la conquistaran quedándose rezagado en el camino. Libró perfectamente su combate, corrió hasta el fin, firme en la fe. Todo lo consideró basura con tal de ganar a Cristo, gastándose y desgastándose por Él. Constituye un ejemplo incuestionable para nuestra vida. Coronó la suya entregándola bajo el golpe de espada que le asestaron en la Vía del Mar hacia el año 67.
JUNIO 28, 2018 19:40TESTIMONIOS DE LA FE
About Isabel Orellana Vilches
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Isabel Orellana Vilches, misionera idente, nació en 1951 en Ejulve, Teruel, España y vive en Málaga. Es doctora en Filosofía por la Universidad Autónoma de Barcelona y su tesis versó sobre Realismo y progreso científico en la epistemología popperiana. Ha cursado estudios de teología en la Universidad Pontificia de Salamanca. Su actividad docente es amplia desde 1986, y ha publicado numerosos libros: Realismo y progreso científico en la epistemología popperiana, Universitat Autònoma de Barcelona, 1993; El evangelio habla a los jóvenes, Editorial Atenas, Madrid, 1997; Qué es... LA TOLERANCIA, Ediciones Paulinas, Madrid, 1999; Pedagogía del dolor. Ensayo antropológico, Editorial Palabra, Madrid, 1999; En colaboración con Enrique Rivera de Ventosa (†) OFM. Cap. San Francisco de Asís y Fernando Rielo: Convergencias. Respuestas desde la fe a los interrogantes del hombre de hoy, editorial Universidad Pontificia, Salamanca, 2001; La mirada" del cine. Recursos didácticos del séptimo arte. Editorial Librería Cervantes, Salamanca, 2001; Paradojas de la convivencia, Editorial San Pablo, Madrid, 2002; En la Universidad Técnica Particular de Loja, Ecuador, ha publicado: La confianza. El arte de amar, 2002; Educar para la responsabilidad, 2003; Apuntes de ética en Karl R. Popper, 2003; De soledades y comunicación, 2005; Yo educo; tú respondes, 2008; Humanismo y fe en un crisol de culturas, 2008; Repensar lo cotidiano, 2008;Convivir: un constante desafío, 2009; La lógica del amor, 2010;  El dolor del amor. Apuntes sobre la enfermedad y el dolor en relación con la virtud heroica, el martirio y la vida santa. Ed. Seminario Diocesano de Málaga, 2006 y Universidad Técnica Particular de Loja, Ecuador (2007); Cuenta con numerosas colaboraciones en obras colectivas, así como cuentos, relatos y novela juvenil, además de artículos de temática científica y pedagógica, que viene publicando en distintas revistas nacionales e internacionales. En 2012 culminó el santoral Llamados a ser santos.
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Thursday, June 21, 2018

Domingo de la Natividad de san Juan Bautista - Ciudad Redonda.Org - Fernando Torres cmf

Queridos hermanos,
El domingo celebramos el nacimiento de san Juan Bautista, "el mas grande hombre nacido de mujer", según el mismo Señor Jesús... En estos dias, es costumbre revisar como van nuestras resoluciones para todo el año que hicimos en diciembre del año pasado o en enero de este mismo año. Lo que me impresiona de san Juan Bautista es que él reconocia su verdadera misión... "la voz en el desierto" es una de las figuras que más resuena en nuestras mentes... Es porque "en el desierto larga es la vida"... Y, es que alli no hay mucho de nada...
Antes las lecturas de la liturgia de este domingo no hay nadie que pueda escapar de ver su verdadera misión...  Predicar el Evangelio es el acto de caridad más sublime que existe, decía San Juan Pablo II... - Aquí las lecturas, seguido del comentario del P. Fernando Torres cmf... !Feliz día del Señor!
Lecturas del domingo de la Natividad de san Juan Bautista
Domingo, 24 de junio de 2018
Primera lectura
Lectura del libro de Isaías (49,1-6)

Escuchadme, islas; atended, pueblos lejanos: Estaba yo en el vientre, y el Señor me llamó; en las entrañas maternas, y pronunció mi nombre. Hizo de mi boca una espada afilada, me escondió en la sombra de su mano; me hizo flecha bruñida, me guardó en su aljaba y me dijo: «Tú eres mi siervo, de quien estoy orgulloso.» Mientras yo pensaba: «En vano me he cansado, en viento y en nada he gastado mis fuerzas», en realidad mi derecho lo llevaba el Señor, mi salario lo tenía mi Dios. Y ahora habla el Señor, que desde el vientre me formó siervo suyo, para que le trajese a Jacob, para que le reuniese a Israel –tanto me honró el Señor, y mi Dios fue mi fuerza–: «Es poco que seas mi siervo y restablezcas las tribus de Jacob y conviertas a los supervivientes de Israel; te hago luz de las naciones, para que mi salvación alcance hasta el confín de la tierra.»

Palabra de Dios
Salmo
Sal 138,1-3.13-14.15

R/.
 Te doy gracias, porque me has escogido portentosamente

Señor, tú me sondeas y me conoces;
me conoces cuando me siento o me levanto,
de lejos penetras mis pensamientos;
distingues mi camino y mi descanso,
todas mis sendas te son familiares. R/.

Tú has creado mis entrañas,
me has tejido en el seno materno.
Te doy gracias, porque me has escogido portentosamente,
porque son admirables tus obras;
conocías hasta el fondo de mi alma. R/.

No desconocías mis huesos,
cuando, en lo oculto, me iba formando,
y entretejiendo en lo profundo de la tierra. R/.
Segunda lectura
Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (13,22-26):

En aquellos días, dijo Pablo: «Dios nombró rey a David, de quien hizo esta alabanza: “Encontré a David, hijo de Jesé, hombre conforme a mi corazón, que cumplirá todos mis preceptos.” Según lo prometido, Dios sacó de su descendencia un salvador para Israel: Jesús. Antes de que llegara, Juan predicó a todo Israel un bautismo de conversión; y, cuando estaba para acabar su vida, decía: “Yo no soy quien pensáis; viene uno detrás de mí a quien no merezco desatarle las sandalias.” Hermanos, descendientes de Abrahán y todos los que teméis a Dios: A vosotros se os ha enviado este mensaje de salvación.»

Palabra de Dios
Evangelio del domingo
Lectura del santo evangelio según san Lucas (1,57-66.80):

A Isabel se le cumplió el tiempo del parto y dio a luz un hijo. Se enteraron sus vecinos y parientes de que el Señor le había hecho una gran misericordia, y la felicitaban. A los ocho días fueron a circuncidar al niño, y lo llamaban Zacarías, como a su padre.
La madre intervino diciendo: «¡No! Se va a llamar Juan.»
Le replicaron: «Ninguno de tus parientes se llama así.»
Entonces preguntaban por señas al padre cómo quería que se llamase. Él pidió una tablilla y escribió: «Juan es su nombre.» Todos se quedaron extrañados. Inmediatamente se le soltó la boca y la lengua, y empezó a hablar bendiciendo a Dios.
Los vecinos quedaron sobrecogidos, y corrió la noticia por toda la montaña de Judea. Y todos los que lo oían reflexionaban diciendo: «¿Qué va a ser este niño?» Porque la mano del Señor estaba con él. El niño iba creciendo, y su carácter se afianzaba; vivió en el desierto hasta que se presentó a Israel.

Palabra del Señor
Comentario al Evangelio del domingo, 24 de junio de 2018
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Fernando Torres cmf

¿Qué va a ser de este niño?
      La fiesta de hoy está marcada por la alegría. ¿Quién no se alegra con el nacimiento de un niño? Por la sencilla razón de que un niño recién nacido es signo de esperanza. Es la vida que brota nueva. Es la primavera. Es la promesa de futuro hecha realidad. El niño recién nacido, sin hacer nada, cambia las relaciones de los esposos, insufla nueva vida a los abuelos, genera una nueva forma de estar en los otros hermanos. Y todos celebran esa alegría. El Bautizo no es más que la expresión y la celebración en cristiano de esa alegría vital que se origina en todos los que viven de cerca, familiares y amigos, la experiencia de la vida que puja por seguir, por crecer, de la vida que quiere vivir. ¡Y qué mejor expresión de esa vida que la criatura recién nacida!
https://www.ciudadredonda.org/admin/upload/Image/A_Fotos_Fernando_Torres/0214bcef7b27d1a77fbdd858b5d3a55d.jpg      Celebramos la natividad de Juan Bautista. La alegría es, si cabe, mayor, porque la madre por su edad ya no era fértil. También el padre era mayor. No habían sido bendecidos con otros hijos. Con ellos se agotaba la familia, la estirpe. La muerte amenazaba a aquella familia. Por eso la alegría de aquel nacimiento fue mayor de lo normal. La celebración sería por todo lo alto. No era para menos. Todos se sentían llenos de esperanza. Podían mirar al futuro con tranquilidad. Había un niño que extendería la vida de la familia, que portaría su nombre. 
      Y, entonces, surge la pregunta. ¿Qué será ese niño cuando sea mayor? Un niño es siempre una pregunta abierta. La respuesta se irá dando con el paso del tiempo. Cuando crezca, cuando madure, cuando forme él mismo una familia, cuando con su trabajo contribuya al bien común. ¿Qué será de este niño?
      El futuro de un niño es siempre una sorpresa. Y Juan fue una sorpresa para sus familiares. Su vida no le llevó a hacer un trabajo normal sino a alentar la esperanza del pueblo. ¿Qué trabajo mejor que alentar la esperanza de los demás?
      No se propuso a sí mismo como líder sino que invitó a todos a mirar al que tenía que venir, al que iba a colmar las esperanzas y deseos de todos. Juan se convirtió en el precursor, en el que anunció la llegada inminente del Salvador. No dijo a la gente que le mirase ni que le siguiese a él, sino que señaló a Jesús e invitó a todos a que le siguiesen. 
      Así se convirtió en modelo del evangelizador cristiano. No se trata de colocarnos en el medio y decir que nos miren y sigan a nosotros, sino de ayudar a todos a que se encuentren con Jesús, a que descubran el Evangelio. Lo nuestro es echarnos a un lado para que Jesús sea el protagonista. Como hizo Juan. 

Para la reflexión
¿Tenemos claro que Jesús es la fuente de nuestra esperanza y de nuestra alegría?¿Comunicamos con nuestras obras, actitudes, forma de hablar, esperanza a las personas que nos encontramos? ¿O nos dejamos llevar por el pesimismo?