Thursday, June 27, 2019

Nuevo Ataque a CitizenGO - Luis Losada

To:santiago94@yahoo.com
Jun 27 at 10:29 AM
Vamos a instalar medidas de seguridad robustas y es posible que quizás la página no esté activa hasta el próximo sábado 29. Si estos días no puedes entrar en CitizenGO NO ES UN NUEVO ATAQUE de hackers sino el trabajo de nuestro equipo técnico
Hola Noel
Como te conté hace unos días sufrimos el ataque más sofisticado y agresivo de hackers que nunca sufrimos. Gracias a la generosidad de miles de ‘citizengoers’ como tu y yo, logramos pararles.
Sólo quería escribirte para darte las gracias.
Como sabes, en los últimos días sufrimos un ataque salvaje que tenía como único objetivo inhabilitar nuestra página, silenciar tu voz, impedir que pudiéramos seguir trabajando por un mundo mejor.
Como te dije, parece que hemos conseguido combatir eficazmente estos ataques gracias al compromiso, capacidad y buen trabajo de nuestros técnicos. Pero -sobre todo- gracias a miles de ‘citizengoers’ a lo largo y ancho del mundo, ciudadanos comprometidos como tÚ y yo, que apoyaron a CitizenGO en sus páginas de Facebook.
¡Mostrasteis a los terroristas cibernéticos la fuerza real de la comunidad CitizenGO!
Además, muchos de nosotros nos hemos comprometido con un donativo mensual o puntual de manera que tenemos los recursos necesarios para afrontar los costes de esta emergencia: proveedores externos, consultores, etc.
También hemos activados medidas especiales de seguridad de manera que en el futuro será mucho más difícil para nuestros enemigos tirar abajo nuestra página.
Te reconozco que durante los días del ataque me sentía muy frustrado porque había muchas batallas que dar y me sentía ‘secuestrado’ por los terroristas. No paré de preguntar a los técnicos cuando podría volver a ponerme en comunicación contigo…
Ellos también estaban muy preocupados. El ataque -como te digo- fue salvaje. Todos los consultores a los que hemos preguntados nos dicen que hubo mucho dinero detrás de él.
Como te conté, los ciberterroristas estuvieron constantemente acosándonos y chantajeándonos con que retiráramos los contenidos provida y profamilia de nuestra página. Y la verdad, te reconozco que teníamos miedo de no poder recuperar la página...

En medio de esa desolación, comenzamos a recibir mensajes de apoyo en nuestras páginas de Facebook animándonos a seguir en la batalla y demostrando a los hackers que la fuerza de CitizenGO no es una web ni un equipo sino MILES DE CIUDADANOS COMPROMETIDOS que no están dispuestos a aceptar el chantaje ni el acoso de un enemigo oculto con muchos billetes que pretendía silenciarnos.
Enseguida comenzamos a recibir apoyo económico de muchos ‘citizengoers’. Y gracias a Dios, logramos recuperar la web de manera rápida y efectiva. Sentimos -una vez más- que CitizenGO te importa a ti y a muchos. Recuperamos la web, mejoramos sustancialmente nuestros sistemas de seguridad, la hicimos más segura y pudimos continuar con nuestra actividad que no es otra que hacer un mundo más respirable para nuestros hijos y nietos.
Hicimos que tu voz se volviera a oír de nuevo. ¡Y le ganamos la batalla a los ciberterroristas!
No bajamos la guardia, Noel. Porque estoy seguro que volveremos a sufrir nuevos ataques: los hackers nos amenazaron con incrementar los ataques si no parábamos nuestras campañas de impacto en defensa de la vida y la familia.
Por supuesto, NUNCA haremos eso. Pero mientras sigamos siendo influyentes y generando impacto, el lobby LGTB y abortista no tendrá en su diana., la izquierda laicista y el marxismo cultural nos seguirá atacando.
Pero hoy somos más fuertes que ayer, Noel. Y podemos seguir defendiendo sin miedo lo que nos importa: el derecho a la vida, el matrimonio hombre-mujer, la familia, el derecho de los padres a educar a sus hijos, la liberad religiosa y la calidad democrática.
Una vez más la comunidad de CitizenGO del mundo demostró a aquellos que nos quieren silenciar su fortaleza. ¡Muchas gracias, Noel, por hacerlo posible!
Nos vemos enseguida. Serán sólo dos días de trabajo técnico. A la vuelta te cuento qué tal nos fue en la cumbre de la OEA y otros temas pendientes.
Muchas gracias de nuevo por estar ahí y saber que puedo contar contigo.
Si quieres, COMPARTE este email con tus amigos.

Comentario al Evangelio de hoy jueves, 27 de junio de 2019 - Eguione Nogueira, cmf.

Comentario al Evangelio de hoy

Eguione Nogueira, cmf.
¡Hermanas y hermanos! ¡Paz y bien!
Hacer la voluntad Dios es el tema central de la liturgia de la Palabra de hoy. Uno de los grandes desafíos que encontramos en nuestra fe cristiana consiste precisamente en esto: hacer la voluntad de Dios. En general, se encuentran diversos argumentos para no hacer su voluntad, aunque ninguno de ellos se justifica. Puede ser por la dificultad en saber cual es su voluntad en nuestra vida, por la falta de fe o al poner nuestros intereses meramente humanos como criterio de realización personal.
A veces, la voluntad de Dios no coincide con nuestros deseos y optamos por seguir nuestros impulsos. En otros momentos, su voluntad parece muy difícil de ser concretizada en nuestra vida, y acabamos por desistir. Esto fue lo que pasó con Abrán y Saray: él de edad avanzada, ella estéril. Eran dos situaciones vitales que hacían imposible que la promesa de Dios hecha a Abrán se realizase. En la duda, Saray quiso facilitar la realización de la promesa de Dios, cediendo la esclava Hagar para que tuviese un hijo con Abrán. Pero el embarazo de Agar trajo conflictos en la relación de los tres, pues no era aquel el plan de Dios.
Este texto nos muestra que no podemos sesgar o abreviar los planes de Dios en nuestra existencia. Es necesario esperar y confiar que el tiempo de Dios es diferente de lo nuestro. Para ello, no basta saber de memoria las enseñanzas de la Sagrada Escritura o la doctrina de la Iglesia, sin un compromiso efectivo. La confianza no significa solo decir: “Señor, Señor”, sino poner en obra su Palabra. De nada sirve ir a la misa todos los días, recibir la comunión, pagar el diezmo y cumplir algunos preceptos religiosos, si nuestra vida, nuestros proyectos y nuestras actitudes no están conformes a lo que Jesús vivió y enseñó. Pidamos el don del discernimiento, para que sepamos cual es la voluntad de Dios y el don de la paciencia, para saber esperar el tiempo de Dios en nuestra vida, pues como decía Santa Teresa: “quien a Dios tiene, nada le falta”.
Vuestro hermano en la fe.
Eguione Nogueira, cmf.
eguionecmf@gmail.com

Wednesday, June 26, 2019

"Con bendicion y dones..." Papa Francisco

"Con bendición y dones, nunca estaremos solos", afirmó el Papa, en Bertone - Roma
Ciudad del Vaticano (Martes, 25-06-2019, Gaudium Press)

El Papa Francisco celebró la Santa Misa de la Solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo a las 18:00 horas del domingo, 23/06, en el atrio de la Iglesia de Santa María Consoladora, en el barrio de Casal Bertone, zona este de Roma.
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Después de la Celebración Eucarística, se realizó la procesión con la presencia del Santísimo Sacramento por las calles del barrio. La procesión fue dirigida por el Papa que, al final, concedió la bendición eucarística a los presentes.
"Decir y dar": 'como Jesús, transformar la palabra en don'
En su homilía Francisco trató de las lecturas y buscó destacar particularmente dos verbos en ellas contenidos: decir y dar.
Francisco los considera simples y esenciales para la vida de cada día.
Decir: Palabras de bien generan una historia de bien
Sobre el decir, Francisco recordó el relato del Génesis, cuando Melquisedec dice: «Bendecido sea Abraham por el Dios Altísimo, y bendito sea el Dios Altísimo». Aquel ‘decir' de Melquisedec es bendecir.
"Todo parte de la bendición: las palabras de bien generan una historia de bien.
¿Por qué hace bien bendecir?
Porque es transformar la palabra en don. Cuando se bendice, no se hace una cosa para sí mismo, sino para los otros.
Bendecir no es decir palabras bonitas, ni usar palabras de circunstancia; sino es decir bien, decir con amor".
No tener miedo de bendecir
El Pontífice recordó a los presentes cómo es importante para fieles y pastores recibir palabras que nos hacen bien; cómo es importante una señal de la cruz en la frente.
Y resaltó que ‘la Eucaristía es una escuela de bendición' y aconsejó a los sacerdotes a no tener miedo de bendecir, e hizo un apelo:
"Es triste ver hoy cuán fácilmente se maldice, desprecia, insulta.
Atacados por demasiado frenesí, no nos contenemos, desahogando la rabia sobre todo y todos. Muchas veces, infelizmente, es quien grita más y más fuerte, es quien está más irritado que parece tener razón y obtener consensos.
No nos dejemos contagiar por la arrogancia, no nos dejemos invadir por la amargura, nosotros que comemos el Pan que en sí contiene toda la dulzura".
Dar: multiplica compartiendo, alimenta distribuyendo
Al tratar del verbo "dar", el segundo verbo, Francisco citó a Abraham que, bendecido por Melquisedec, "le dio el diezmo de todo"; y Jesús que, después de pronunciar la bendición, daba el pan para ser distribuido, desvendando así su significado más bello: el pan no es apenas producto de consumo, sino recurso para compartir:
"En el mundo, se busca siempre aumentar los lucros, aumentar el volumen de negocios...
¿Sí, pero con qué finalidad? ¿Es el dar o el tener? ¿El compartir o el acumular?
La "economía" del Evangelio multiplica compartiendo, alimenta distribuyendo; no satisface la voracidad de pocos, sino da vida al mundo. El verbo de Jesús no es tener, sino dar".
Eucaristía, el Pan del camino, el Pan de Jesús
Al concluir su homilía, Francisco recordó que tenemos la eucaristía, el pan del camino, el pan de Jesús:
"También en esta tarde, seremos alimentados por su cuerpo entregado. Si lo recibimos con el corazón, este pan irradiará en nosotros la fuerza del amor:
nos sentiremos bendecidos y amados, y tendremos voluntad de bendecir y amar, comenzando de aquí, de nuestra ciudad, de las estradas que vamos a recorrer en esta tarde.
El Señor pasa por nuestras estradas para decir bien de nosotros y para darnos coraje.
A nosotros, nos pide también ser bendición y don", concluyó. (JSG)

(De la Redacción de Gaudium Press, con informaciones de Vatican News)

Friday, June 21, 2019

San Luis Gonzaga - Wikipedia

Luis Gonzaga

(Redirigido desde «San Luis Gonzaga»)
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San Luis Gonzaga
Guercino, vocazione di san luigi gonzaga, 1650 ca. 02.JPG
Guercino, Vocazione di San Luigi Gonzaga, 1650.
Santo confesor
Nombre Luigi Gonzaga
Nacimiento 9 de marzo de 1568
Castiglione delle Stiviere, Marquesado de Castiglione
Padres Ferrante Gonzaga Ver y modificar los datos en Wikidata y Marta Tana Ver y modificar los datos en Wikidata
Fallecimiento 21 de junio de 1591, (23 años)
Roma, Estados Pontificios
Venerado en Iglesia católica
Canonización Papa Benedicto XIII en 1726
Orden religiosa Compañía de Jesús Ver y modificar los datos en Wikidata
Festividad 21 de junio
Patronazgo Patrón de la juventud cristiana
Coat of arms of the House of Gonzaga (1433).svg
Escudo de San Luis Gonzaga
San Luis Gonzaga (Castiglione delle Stiviere, Marquesado de Castiglione, 9 de marzo de 1568 - Roma, 21 de junio de 1591) fue un religioso jesuita italiano. Beatificado por Paulo V el 19 de octubre de 1605, y canonizado el 13 de diciembre de 1726 por Benedicto XIII, quien lo declaró patrón de la juventud, título confirmado por Pío XI el 13 de junio de 1926. Su fiesta se celebra el 21 de junio.

Biografía

Primogénito de Ferrante Gonzaga, marqués de Castiglione delle Stiviere, quien en 1566, estando al servicio del rey español Felipe II, se casó en la capilla del Real Alcázar de Madrid con Marta Tana de Santena, dama de la reina Isabel de las Valois. Fue el primero de siete hijos y heredero del título.
Después de la batalla de Lepanto (1571), don Ferrante recibió el encargo de preparar 3.000 infantes para la empresa de Túnez, y se trasladó a Castelmagiore con su hijo Luis que, durante cuatro o cinco años, vivió entre los soldados. Cuando en 1573 su padre se embarcó para África, Luis regresó a Castiglione, donde, con su madre y sus hermanos, vivió una vida de intensa piedad. La peste de 1576, impulsó a su padre a llevar a sus dos hijos mayores, Luis y Rodolfo, a Florencia, cuyo gran duque Francisco de Médicis, había sido compañero suyo en Madrid. Hasta 1580, Luis y Rodolfo estuvieron al cuidado de un maestro, Pierfrancesco del Turco, quien les buscó maestros de caligrafía, latín, equitación. Cuando en 1579 Ferrante fue nombrado gobernador de Monferrato por el duque de Mantua Guillermo Gonzaga, hizo conducir a sus hijos a la corte ducal. En Mantua, la duquesa Leonor de Austria cuidó a Luis como una madre. Una dolencia hepática le obligó a seguir severas dietas, que le ayudaron en su vida de penitencia. A los 12 años recibió allí la primera comunión de manos de San Carlos Borromeo que se encontraba de visita por la región de Brescia.
En 1581, su padre se trasladó a Madrid como parte del séquito de la ex emperatriz María de Habsburgo, hija de Carlos I y viuda de Maximiliano II; Luis y Rodolfo serían pajes del príncipe don Diego, heredero de Felipe II. En la corte de España el Libro de la oración y meditación de Fray Luis de Granada fue su guía de vida interior, al paso que recibía lecciones de ciencias del Dr. Dimas de Miguel, amigo de Juan de Herrera.

Vocación religiosa

Estudió letras, ciencias y filosofía, leyó textos religiosos que le hicieron tomar la decisión de entrar en la Compañía de Jesús. Los esfuerzos de su padre por retenerlo, confiándole delicados asuntos de su familia en Lombardía, no consiguieron nada. El 2 de noviembre de 1583, en el palacio de los Gonzaga de Mantua, cedió a su hermano Rodolfo todos sus derechos como primogénito, añadiendo: «¿Quién de los dos es más feliz?; ciertamente, yo». Dada la importancia estratégica del marquesado de Castiglione, fue necesario que la cesión fuera aprobada por el Emperador.
El 25 del mismo mes entraba en el noviciado jesuita de Roma. Siguieron luego los estudios de filosofía y teología. En 1587 recibió las órdenes menores.
Dos años después, su director espiritual, Roberto Belarmino, le comunicó la orden del padre general Claudio Acquaviva de trasladarse a Castiglione para poner paz entre Rodolfo y el duque de Mantua en sus disputas por el castillo de Solferino, a petición de las madres de entrambos. Lo consiguió y, además, indujo a Rodolfo a hacer público su matrimonio clandestino con Elena Aliprandi, sin dar importancia a las diferencias sociales.

Fallecimiento

Altar de San Luis Gonzaga en la iglesia de San Ignacio (Roma), por el escultor Pierre Legros el joven (1697-1699).
En 1560-1593 la peste hizo estragos en Roma, causando miles de muertes entre ellas la de los papas Sixto V, Urbano VII y Gregorio XIV. Luis atendió con heroísmo a los apestados en S. Giacomo degli Incurabili, en San Juan de Letrán, en S. María de la Consolación, y en el hospital improvisado junto a la iglesia del Gesú, donde contrajo la enfermedad. Así moría a los 23 años, tras una vida rica en experiencias. Reconocía que «el Señor le había dado un gran fervor en ayudar a los pobres», y añadía: «cuando uno tiene que vivir pocos años, Dios lo incita más a emprender tales acciones».

Véase también

Bibliografía

  • Lettere e Scritti Spirituali di S. L. G., ed. E. ROSSA, Florencia 1926;
  • Acta Sanct., iunü, IV,847-1172; Copiae processum, ms. 72 del arc. de la Postulación gen. S. I.;
  • V. CEPARI, Vita del beato L. G., Roma 1606 (trad. cast. con notas de C. González Rodeles, Einsiedeln 1891, nueva ed. preparada por L. Rocci, Roma 1926);
  • C. MARTINDALE, Un príncipe viril. S. Luis Gonzaga, Barcelona 1949;
  • M. MESCHLER, Vida de S. Luis Gonzaga, patrono de la cristiana juventud, Friburgo de B. 1906;
  • M. SCADUTO, Il mondo di L. G., Roma 1968;
  • F. BAUMANN y A. CARDINAL, Luigi Gonzaga, en Bibl. Sanct. 8,348-357.

Enlaces externos


Thursday, June 20, 2019

Retratos Bíblicos: Abraham (1) By Julia Blum - junio 13, 2019 - Israel Biblical Studies

Retratos Bíblicos: Abraham (1)

Mis lectores ya sabrán que amo las series. ¿Y cuál podría ser el mejor momento para una nueva serie que estos meses de verano, cuando terminaron las fiestas bíblicas de primavera y las grandes vacaciones todavía no llegan? Por eso hoy empezaremos a trazar un nuevo retrato bíblico de un héroe bíblico muy antiguo —Abraham—.
El navegador de Dios
«Pero Jehová había dicho a Abram:
“Vete de tu tierra
y de tu parentela, y de la casa de tu padre,
a la tierra que te mostraré.
Y haré de ti una nación grande,
y te bendeciré,
y engrandeceré tu nombre,
y serás bendición.
Bendeciré a los que te bendijeren,
y a los que te maldijeren maldeciré;
y serán benditas en ti todas las familias de la tierra”». [1]

¿Alguna vez ha intentado localizar un objeto con un GPS o con cualquier otro medio de navegación? Verá parpadear un punto rojo en la pequeña pantalla. Normalmente estará interesado en el «street view» (vista de la calle), pero también puede hacer zoom (acercarse o alejarse) de la vista de la calle a la vista de la ciudad, a la vista del estado, a la vista nacional y finalmente a la vista del mundo. Todavía seguirá viendo parpadear el mismo punto rojo, pero ahora, situado sobre una ciudad, un país o sobre el mapa de todo el mundo. Algo parecido sucede aquí. Mientras leemos los primeros tres versículos de este capítulo, podemos ver a Dios acercarse o alejarse de la casa donde vive una familia en particular. A medida que se acerca o se aleja, vemos a los descendientes de esa familia convertirse en una gran nación, y entonces tenemos la vista del mundo entero donde esa familia ha alcanzado a todas las familias de la tierra.
El versículo 1 empieza con un hombre y una familia: es como si pudiésemos ver a ese hombre, Abraham, en una calle en particular, la de Harán, cerca de una casa particular —la casa de su padre—. Abraham ha vivido allí por muchos años, pero ahora se le ordena partir: «Pero Jehová había dicho a Abram: “Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré”».
En contraposición a esta tierra diferente y completamente desconocida, el siguiente versículo se acerca o se aleja a nivel nacional. En un segundo vemos a la familia de Abraham transformada en «una gran nación» con un «gran nombre». La bendición de Dios le es prometida a esta nación y a esa misma nación le es prometido ser una bendición. Este es el segundo paso en el plan de salvación de Dios: «Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre».
Y entonces, finalmente, el zoom de Dios se mueve a la vista del mundo y vemos el mismo punto rojo parpadeando sobre el mapa de todo el mundo. El mismo hombre que vimos en el «street view» (vista de la calle) de pie en las estrechas calles de Harán, y luego en la «vista nacional» como el padre de una gran nación, lo vemos ahora en la «vista del mundo», al igual que Abraham se convierte en el padre de muchas naciones.
«Bendeciré a los que te bendijeren,
y a los que te maldijeren maldeciré;
y serán benditas en ti todas las familias de la tierra
».
Todos estamos familiarizados con estas palabras y sabemos que todo lo que Dios prometió aquel día a Abraham, Él lo cumplió literalmente. Él hizo de Abraham una gran nación y de hecho esta nación ha llegado a ser una bendición para «todas las familias de la tierra». Sin embargo, intente imaginar estas mismas palabras tal como Abraham las escuchó hace 3000 años atrás, cuando nada de esto había sucedido aún: ¿Quién habría creído estas magníficas promesas? A veces me pregunto de dónde obtuvo este hombre su fe —esta fe absolutamente única que hizo que él confiase en el Señor y siguiese sus mandatos, incluso cuando estos parecían absolutamente complicados o ilógicos—.  ¿Durante cuánto tiempo fue un verdadero creyente antes de escuchar a Dios decir: «lej-leja» (vete) y luego hacer lo que le fue dicho? ¿Y realmente fue el único que escuchó esas palabras?
El padre y el hijo
El famoso capítulo 12 del libro de Génesis —donde comienza la historia de Abraham y las Escrituras se convierte en una crónica de una familia— abre con las famosas palabras de Dios a Abraham que acabamos de leer: «Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré». Generaciones de rabinos, predicadores y estudiantes regulares de las Escrituras han sido impresionados, animados e inspirados por estas palabras. Infinidad de proyectos y organizaciones judías han sido nombrados después de estas famosas palabras «lej-leja», las palabras hebreas que abren este capítulo. Para mí, sin embargo, no son estas palabras las que retratan la parte más impresionante de este capítulo ni las que nos proporcionan una visión dentro de la remarcable personalidad de aquel a quien Dios llamó su amigo; no son las palabras de Dios las que hacen que esta historia sea tan especial —sino cómo Abraham respondió a ellas—.
Permítame explicar lo que quiero decir. En el versículo 5 leemos: «Tomó, pues, Abram a Sarai su mujer, y a Lot hijo de su hermano, y todos sus bienes que habían ganado y las personas que habían adquirido en Harán, y salieron para ir a tierra de Canaán; y a tierra de Canaán llegaron». [2] Así pues, en respuesta al llamado de Dios, Abraham salió para ir a la tierra de Canaán. Entonces, después de un rato, llegó verdaderamente a la tierra de Canaán. Parece ser que nada podía ser más obvio y evidente que esta simple frase. ¿No hace falta decir que cuando las personas emprenden un viaje, tienen la intención de finalizar este viaje y llegar al lugar al que se dirigían? Sin embargo, justo unos versículos antes, al final del capítulo anterior, leemos:
«Y tomó Taré a Abram su hijo, y a Lot hijo de Harán, hijo de su hijo, y a Sarai su nuera, mujer de Abram su hijo, y salió con ellos de Ur de los caldeos, para ir a la tierra de Canaán; y vinieron hasta Harán, y se quedaron allí». [3]
וַיֵּצְאוּ לָלֶכֶת אַרְצָה כְּנַעַן
Ninguna traducción es tan sorprendentemente obvia como lo es en hebreo: el principio de este versículo es el mismo en ambos casos:   וַיֵּצְאוּ לָלֶכֶת אַרְצָה כְּנַעַן, ambos salieron para ir a la tierra de Canaán —sin embargo terminan de forma completamente diferente—. El padre de Abraham, Taré, también partió para ir a la tierra de Canaán, pero nunca completó el viaje. Él nunca llegó.
En primer lugar, ¿por qué Taré emprendió el viaje? Personalmente creo que antes de que Dios hablara a Abraham, él le había hablado a su padre; de lo contrario, ¿por qué Taré dejaría Ur y empezaría ir hacia Canaán? Sabemos que Taré no adoraba al único y verdadero Dios. Sabemos esto, no solo por los escritos rabínicos, sino también por las Escrituras mismas: «…Así dice Jehová, Dios de Israel: “Vuestros padres habitaron antiguamente al otro lado del río, esto es, Taré, padre de Abraham y de Nacor; y servían a dioses extraños”». [4] Sin embargo esto no significa en modo alguno que Taré nunca había escuchado hablar sobre el verdadero Dios, o que nunca había escuchado hablar del verdadero Dios. Tal vez el primer «lej-leja» —vete— fue realmente dicho a Taré; tal vez fue Taré quien se suponía haber llegado a ser el padre de las naciones.  Aún así, aunque todos deseamos escuchar su voz, todos deseamos tener un encuentro divino. No nos equivoquemos, no es el encuentro divino lo que define nuestro destino, sino lo que nosotros hacemos después de ese encuentro. No es lo que Él nos dice lo que nos define, es cómo nosotros respondemos a lo que Él dice. No es suficiente con ser llamado; hay que permanecer fiel a ese llamado. Es probable que Taré haya sido llamado primero, antes que su hijo, y probablemente respondió a su llamado tomando el camino hacia Canaán. A pesar de ello nunca llegó allí, se detuvo en Harán porque habitar en Harán fue mucho más confortable y seguro que vivir en tiendas en Canaán, y por lo tanto, Taré nunca llegó a ser lo que podía y debía ser.
En este sentido, el pequeño versículo respecto a Abraham «…y salió con ellos para ir a la tierra de Canaán» es mucho más que un simple comentario técnico. La descripción bíblica de la gran fe de Abraham empieza aquí en Génesis 12:5; no solo empezó a hacer aquello para lo que había sido llamado y para lo que había sido ordenado, sino que lo completó. Si Taré fue llamado por Dios, y creo que lo fue, él respondió al llamado de Dios empezando a hacer aquello para lo que había sido llamado, pero nunca lo finalizó. Abraham fue llamado por Dios —sabemos que fue así— y él respondió al llamado de Dios, no solo empezando, sino realmente completando y cumpliendo todo lo que se le había dicho. De esto trata la fe, y no es de extrañar que Abraham y su padre finalizaran de modo tan distinto. Abraham se convirtió en el padre de un pueblo y de pueblos, mientras que las Escrituras no nos dicen virtualmente nada sobre Taré, excepto el hecho de que fue descendiente de Sem y padre de Abraham. Esta es una ley espiritual de la que debemos ser conscientes: Elegimos nuestro destino según la forma en que respondemos al llamado de Dios.


[1] Génesis 12:1-3
[2] Génesis 12:5
[3] Génesis 11:31
[4] Josué 24:2
En muchos artículos de este blog se incluyeron extractos de mis libros. Me gustaría recordarles que el libro “Unlocking the Scriptures” ya está publicado y está disponible en Amazon. [Por el momento solo está en inglés]: https://www.amazon.com/s?k=unlocking+the+scriptures+by+julia+blum&crid=2IHYED6W7ZVYI&sprefix=julia+blum+%2Caps%2C689&ref=nb_sb_ss_i_4_11 
Igualmente les podría gustar mis otros libros, pueden obtenerlos desde mi página: https://blog.israelbiblicalstudies.com/julia-blum/    Si estos artículos abrieron su apetito por descubrir los tesoros ocultos de la Biblia hebrea, estudiar en profundidad la Parashat Shavua, junto con extractos del Nuevo Testamento o aprender más sobre los antecedentes judíos de la enseñanza de Jesús, estaré muy contenta en facilitarles más información (y un descuento de maestro para nuevos estudiantes) respecto a nuestros formidables cursos (juliab@eteachergroup.com).

Monday, June 17, 2019

Así San José conoció a la Virgen María según esta antigua tradición por Editor de ChurchPOP



Así San José conoció a la Virgen María según esta antigua tradición

por Editor de ChurchPOP - junio 16, 2019
Jean-Baptiste Wicar, dominio público, Wikimedia Commons
The Catholic Talk Show, es un programa radial abiertamente católico de los Estados Unidos. En uno de sus episodios, los locutores Ryan DellaCrosse, Ryan Scheel y el Padre Rich Pagano, se hicieron la pregunta: ¿Cómo se encontró San José con la Santísima Madre?
¿Cómo conoció San José a Santa María?
Scheel indicó que “una de las tradiciones dice que un sumo sacerdote [judío] fue un ‘casamentero’ para María y José. Este sumo sacerdote tuvo una visión (probablemente de uno de los Arcángeles)”. El Padre Rich Pagano agregó: “Probablemente Gabriel“.
Scheel continuó:
“El sumo sacerdote tuvo una visión que le dijo que había una muchacha que era consagrada virgen (fue consagrada en el templo). Dijo que le trajera a todos los viudos y que él escogería un cónyuge para ella [entre ellos San José]. Así sucedió el matrimonio arreglado, según esta tradición”.
Scheel luego agregó que el Protoevangelio of Santiago (un “Evangelio” temprano no canónico que conserva alguna tradición oral) explicaría cómo se conocieron María y José.
Nuestra Santísima Madre y San José, por favor, ¡oren por nosotros!
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¡Hacer santas todas las cosas!