Friday, July 20, 2018

La Torá en Chino - Lazer Gurkow


La Torá en chino - Lazer Gurkow
Treinta y siete días antes de morir, Moshé se propuso enseñar la Torá. Pensarás que Moshé usó sus últimas semanas para enseñar misterios hasta el momento desconocidos, pero no hizo tal cosa. En cambio, tradujo la Torá a setenta idiomas.1
Todo esto para un pueblo que no hablaba ninguna de estas lenguas. ¿Alguna vez has ido a una conferencia en un idioma que no comprendes? Yo sí, y debo decirte que me quitó toda inspiración. ¿Por qué Moshé enseñaba la Torá en idiomas que sus estudiantes no entendían?
Esta misma pregunta debería en realidad hacerse sobre Di-s. El Talmud enseña que Di-s dijo los Diez Mandamientos en las setenta lenguas, aunque sólo fue escuchada la versión en hebreo.2 ¿Qué sentido tenía hablar en lenguas que nadie entendía, y mucho menos escuchaba?
Estas preguntas se complejizan cuando consideramos que la Torá escrita incluye varias palabras en arameo, en griego, en copto y en afriki,3 ¡lenguas que probablemente los judíos de aquellos tiempos no conocían!
El talmud en arameo
Uno podría sostener que traducir la Torá y los Diez Mandamientos a lenguas seculares trazó el camino para los futuros rituales de los judíos en la diáspora. Para que uno no crea que la Torá debería estudiarse y practicarse sólo en Israel, estas palabras extranjeras serían testigos de que la Torá no es propiedad exclusiva de los países que hablan hebreo.
Pero esto no explicaría por qué el Talmud fue escrito en arameo. Puede sostenerse que el arameo era la lengua judía coloquial de aquellos tiempos, y nuestros sabios escribieron el Talmud en una lengua que la mayoría de los judíos de entonces entendía. Aun así, ¿escribirlo en lengua coloquial es más importante que documentar la Torá de Di-s en la lengua de Di-s?4
Orígenes lingüísticos
Las setenta lenguas fueron creadas en la bíblica Torre de Babel. En el año 1996 desde la creación (1765 AEC), los descendientes de Nóaj se reunieron para construir una torre desde la cual planeaban declararle la guerra a Di-s. Como el grupo estaba perfectamente unido por la herejía, Di-s se propuso dividirlo.
Di-s hizo que cada tribu creara su propia lengua. El grupo, ahora dividido por sus diferencias lingüísticas, ya no pudo cooperar en su empresa conjunta. Como ya no podían entenderse entre ellos, las instrucciones y pedidos conducían a miradas perdidas o a respuestas incorrectas. Pronto se comenzaron a frustrar los unos con los otros y se dispersaron.5
¿Esto es apropiado?
La Torá destaca el hecho de que la Torre de Babel no fuera construida con piedras, sino con ladrillos.6 ¿Por qué esto es significativo? Los maestros jasídicos explican que los ladrillos están hechos por el hombre, pero las piedras fueron creadas por Di-s. Esta es precisamente la diferencia entre el hebreo y las demás lenguas. El hebreo es una lengua divina, sus letras fueron hechas por Di-s. Las lenguas seculares son producto de la convención humana.7
Esto refuerza nuestra pregunta original: ¿Debería Di-s ser venerado en una lengua que es producto de la convención humana?
Además, esta historia indica que las lenguas seculares se engendraron en la sacrílega Torre de Babel. ¿Debería una lengua engendrada en la herejía ser usada en las veneraciones religiosas?
Todo debe servir
Nuestros sabios enseñaron que cada ser que ha sido creado debe prestar servicio para realzar la gloria de Di-s.8 Si esto se cumple con los objetos físicos, entonces también debe aplicar con seguridad al caso de las lenguas, incluidas las que son producto de la convención humana.
Además, las letras y las palabras son recipientes que contienen ideas, sentimientos y conocimiento. Como todo el conocimiento proviene de Di-s, debe haber una chispa de divinidad en cada letra, sin importar su idioma. Si las lenguas seculares no fueran usadas en las veneraciones religiosas, las chispas divinas incrustadas en ellas quedarían para siempre cautivas en su molde secular.
Cuando Di-s dijo los Diez Mandamientos en las setenta lenguas, estableció un puente entre las letras de la herejía y las letras de la fe, y así las lenguas seculares se elevaron para ser usadas en el servicio divino. De una manera similar, la traducción que hizo Moshé de la Torá a las setenta lenguas nos empoderó para que convirtiéramos lo secular y mundano a la santidad de la Torá.9
Eliminar los bastiones
¿Por qué Moshé esperó casi cuarenta años antes de traducir la Torá? ¿Por qué las traducciones de Di-s de los Diez Mandamientos no fueron oídas por los pueblos? A causa de Sijón y Og, monarcas de los reinos emorita y de Basán.
Los pueblos vecinos les pagaron a estos reinos poderosos e influyentes para que defendieran sus fronteras frente al avance de los judíos. Los místicos ven en estos reinos no sólo un bastión físico contra los judíos, sino también un bastión espiritual contra la Torá. Sijón y Og se resistieron a la influencia de la Torá sobre los setenta pueblos y al uso de la Torá en las setenta lenguas. Cuando estos poderosos reinos fueron finalmente derrotados,10 Moshé pudo traducir la Torá. Su destrucción significó el fin de su resistencia. Ahora existía un camino para que lo secular fuera santificado y lo mundano fuera elevado. Las setenta lenguas podían ahora ser introducidas al ámbito sagrado de la Torá.11
Es por esto que nuestros sabios escribieron libros sobre la Torá en lenguas seculares en lugar de escribirlos en la lengua sagrada. El Talmud fue escrito en arameo. El Rambam escribió libros en árabe. Rashi solía traducir las palabras del hebreo al francés. Esta tradición se continúa hoy cuando escribimos y estudiamos la Torá en castellano.
Cada vez que se enseña la Torá en una lengua secular, las letras y oraciones de esa lengua son introducidas a ámbito de lo sagrado, y sus chispas se redimen. Esto purifica de manera gradual nuestro mundo y nos acerca inexorablemente al tiempo de revelación divina absoluta: la era mesiánica.
NOTAS AL PIE
Rashi a Devarim 1:5; ver Midrash Tanjuma, Devarim 2. Había setenta pueblos en los tiempos bíblicos, por eso las setenta lenguas.
Talmud, Shabat 88b.
Cf. Bereshit 31:47 y Shemot 13:16.
Haz click aquí para ver una interesante discusión sobre el Talmud y las lenguas judías coloquiales.
Bereshit 11:1-9.
Ibíd., versículo 3.
Ver Likutei Sijot, vol. 6, pp. 13–25.
Ética de los padres 6:11.
Ver Shem Mishmuel (por rabí Shmuel Bornsztain, rebe de Sojatjov, 1855–1927) a Devarim 1:5, y Torá Ohr (por rabí Sjneur Zalman de Liadi, fundador del jasidismo de Jabad, 1745–1812), Shemot 87b.
Bamidbar 21:21-35.
Ver Shem Mishmuel, ibid., y Sefat Emet (por rabí Yehuda Aryeh Leib Alter de Ger, 1847-1905).
BY LAZER GURKOW
Rabbi Lazer Gurkow is spiritual leader of Congregation Beth Tefilah in London, Ontario, and a frequent contributor to The Judaism Website—Chabad.org. He has lectured extensively on a variety of Jewish topics, and his articles have appeared in many print and online publications. For more on Rabbi Gurkow and his writings, visit InnerStream.ca.
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Thursday, July 19, 2018

Liderazgo efectivo - Devarim (Dt. 1:-3:22) Rav Noaj Weinberg - Aish.com

Devarim(Deuteronomio 1:1-3:22)


Liderazgo efectivo

Al principio de Séfer Devarim, Moshé comienza su despedida del pueblo judío, criticándolo por los errores cometidos durante los cuarenta años en el desierto. Para no avergonzarlos, Moshé disimula su crítica haciendo alusión a las transgresiones mediante nombres de lugares. “En el desierto” se refiere a cuando el pueblo judío se quejó con Dios por la falta de alimento en el desierto, diciendo: “Si tan solo hubiéramos muerto por mano de Hashem en la tierra de Egipto” (Shemot 16:3). “Di zaav”, que literalmente significa “suficiente oro”, es una referencia al pecado del Becerro de Oro (Rashi ad loc).
Moshé también relata la implementación del consejo de Itró para crear un sistema judicial. “Pongan para ustedes hombres sabios y experimentados, conocidos por sus tribus, y los designaré como sus líderes. Ustedes me respondieron y dijeron: ‘Lo que has propuesto es bueno’” (Devarim 1:13-14).
Rashi explica que esto no es una digresión de su crítica, sino que Moshé está criticando al pueblo judío por aceptar la idea de Itró. “Deberían haber contestado: ‘Moshé, ¡nuestro maestro! ¿De quién es apropiado aprender, de ti o de tu discípulo? ¿No es mejor aprender de ti, que te sacrificaste por ellos?’. Sin embargo, yo supe sus pensamientos. Dijeron para ustedes: ‘Muchos jueces serán ahora designados sobre nosotros, si uno no nos conoce, le traeremos un regalo y nos favorecerá’”.
Ahora, ¿por qué Moshé los critica recién en este momento por las transgresiones que cometieron cuarenta años atrás? La obligación de la Torá de criticar a alguien comienza apenas uno ve que se está cometiendo un error. Esperar para criticarlos, y permitirles continuar con el error, es malo para todos. El Rambam escribe:
Es una mitzvá para quien ve que su prójimo judío ha trasgredido, o está transitando un camino incorrecto, criticarlo por su comportamiento e informarle que se está causando una pérdida mediante sus malas acciones, como dice la Torá: “Con seguridad criticarás a tu prójimo” (Vaikrá 19:17). Todo el que tiene la capacidad para criticar y no consigue hacerlo se considera responsable por el error de los demás, porque tuvo la oportunidad de criticarlos (Hiljot Deot 6:7).
Postergar la crítica, y nada menos que durante décadas, es jugar con fuego. Te arriesgas a hacerte responsable por la transgresión del pueblo, por no intentar detener su comportamiento equivocado. Entonces, ¿cómo puede ser que Moshé haya esperado tantos años y no haya criticado al pueblo judío de inmediato?
Moshé no fue la única persona importante de la historia judía que postergó una crítica. Rashi (1:3) dice que Moshé esperó hasta poco antes de su muerte para criticar, emulando el comportamiento de Yaakov Avinu, quien criticó a sus hijos justo antes de morir. Yehoshúa, Shmuel Hanaví y el Rey David también esperaron hasta estar en el lecho de muerte para criticar a sus hijos y a sus seguidores. ¿Cómo pudieron retrasar el cumplimiento de una mitzvá tan importante?

Los líderes deben elegir sus batallas

Respecto a la crítica, hay una diferencia crucial entre las responsabilidades de un individuo y las de un líder. Respecto al individuo, la halajá es muy clara: si nuestras palabras serán oídas, estamos obligados a criticar de inmediato. Si no lo hacemos, compartimos la culpa en la transgresión. Un líder es diferente: no puede reprender al pueblo por todo error que ve, incluso si en el corto plazo sería escuchado, porque al hacerlo socavaría su efectividad como líder y causaría un daño aún más grande. Necesita medir sus palabras con cuidado y asegurar que sus reprimendas no se conviertan sólo en un nuevo record. Un líder debe elegir sus batallas con sabiduría, para preservar el respeto de las personas y proteger su rol como tal.
Cuando alguien está en su lecho de muerte, es el momento más oportuno para ofrecer una crítica. En esta situación, las personas escuchan atentamente, porque saben que todo lo que la persona dice en este momento crítico debe ser de suma importancia. Bajo estas circunstancias, no preocupa que la voz de la persona sea ignorada. Las palabras que ofrece en este momento crucial, permanecerán en sus oyentes por siempre.

Padres e hijos

Este enfoque para la crítica no sólo es válido para líderes como Moshé, Yehoshúa, Shmuel Hanaví y el Rey David, sino que aplica para todo el que tiene un rol de liderazgo, incluyendo padres, directores y empleadores. Una de las peores maldiciones que puede tener un padre es que sus hijos lo ignoren. Nada de lo que dice es escuchado, porque sus hijos se cansaron de su constante criticismo. Para evitar que esto ocurra, los padres deben distinguir muy bien cuándo y cómo criticar a sus hijos. La crítica debe ser hecha con moderación y cuando es realmente necesaria, de manera que no destruya el amor y la confianza entre el padre y el hijo. Esta misma dinámica aplica también a jefes y sus relaciones con sus empleados.
Para que la crítica sea efectiva, debe emanar de un lugar cálido y amoroso, de preocupación por el prójimo. El Rambam escribe: “Una persona que critica a un colega… debería hablarle con paciencia, amabilidad, informándole que está haciendo estos comentarios sólo por su bienestar…” (Hiljot Deot 6:7). Si una persona siente que hablas porque tienes un sincero interés en su bienestar, y no porque estés tratando de manipularla, sino porque realmente te importa, escuchará y estará más abierta a aceptar tu crítica. Una fórmula recomendada es dar diez porciones de amor por cada porción de crítica. Expresa tu amor antes, durante y después de la crítica. Afírmale a la persona que estás de su lado.
No hay forma de exagerar este principio en la relación entre padres e hijos. A menudo, los padres cometen el error de criticar a sus hijos con demasiada frecuencia, y sin enfatizar lo mucho que los aman. Al igual que Moshé Rabeinu, pon la relación en primer lugar. Enfócate en ser efectivo, no sólo en tener razón. Evalúa tus palabras y asegura que promuevan una relación amorosa y de confianza, porque, en el largo plazo, esa conexión será el vehículo más efectivo para comunicarte con tus hijos.

Tuesday, July 17, 2018

Tishá B'Av - duelo nacional judío - por Rav Shraga Simmons - Aish.com - Jerusalen


Tishá B’Av y las 3 Semanas: ¡Todo lo que necesitas saber!
El período de duelo nacional judío.

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Las "Tres Semanas" entre el 17 de Tamuz y Tishá B’Av han sido, históricamente, días de desgracia y calamidad para el pueblo judío. Entre otras tragedias, durante este tiempo fueron destruidos tanto el primero como el segundo Templo.
Estos días son aludidos como el período “entre las estrechuras” o “entre los días de angustia” (bein hametzarim), de acuerdo al versículo: "Todos sus perseguidores la alcanzaron entre las estrechuras" (Lamentaciones 1:3).
Durante este período toda la nación observa varios aspectos de duelo: Minimizamos la alegría y la celebración – no se hacen bodas, no se escucha música, no nos cortamos el pelo ni la barba. Las expresiones de duelo se intensifican a medida que nos acercamos a Tishá B’Av.
Dado que el atributo de Juicio Divino (din) se siente con mucha intensidad, evitamos riesgos potenciales y actividades riesgosas.
En Shabat, durante las Tres Semanas, las haftarot son leídas de capítulos de Isaías y Jeremías que hablan sobre la destrucción del Templo y el exilio del pueblo judío.
El objetivo de sufrir por estos eventos es ayudarnos a superar las deficiencias espirituales que los causaron. Durante todo el proceso de "teshuvá" – introspección y compromiso a mejorar – tenemos el poder de transformar la tragedia en alegría. De hecho, el Talmud dice que después de la redención futura de Israel y la reconstrucción del Templo, estos días continuarán siendo observados, pero como días de alegría y festividad.
Cuenta la historia que Napoleón estaba caminando por las calles de Paris un Tishá B’Av. Cuando pasó al lado de una sinagoga escuchó los sonidos de lamento y los llantos. "¿Qué es todo eso?" preguntó. Un escolta le explicó que los judíos estaban haciendo duelo por la pérdida de su Templo. "¿Cuándo pasó eso?" preguntó Napoleón. El escolta contestó: "Hace unos 1.700 años". Napoleón dijo: "De seguro, un pueblo que ha lamentado la pérdida de su Templo por tanto tiempo tendrá el mérito de verlo reconstruido".
El 17 de Tamuz
El comienzo del período de tres semanas de duelo es el 17 de Tamuz, un día de ayuno que conmemora la caída de Jerusalem, antes de la destrucción del Sagrado Templo.
En el 17 de Tamuz no se puede comer ni beber desde el alba hasta el anochecer (Si el día coincide con Shabat, el ayuno se posterga hasta el domingo).
Cinco grandes catástrofes para el pueblo judío ocurrieron el 17 de Tamuz:
Moisés rompió las tablas en el Monte Sinaí - en respuesta al pecado del Becerro de Oro.
Las ofrendas diarias del Primer Templo fueron suspendidas durante el sitio de Jerusalem, cuando los cohanim ya no pudieron conseguir animales.
Las paredes de Jerusalem fueron quebrantadas, antes de la destrucción del Segundo Templo en 70 EC.
Previo a la Gran Revuelta, el general romano Apostamos incendió un rollo de Torá – sentando un precedente para la terrible quema de libros de judaísmo durante los siglos.
Se ubicó una imagen idólatra en el Santuario del Templo Sagrado – un descarado acto de blasfemia y profanación.
Los nueve días
El período que comienza con Rosh Jodesh Av (el comienzo del mes de Av) es llamado los "Nueve Días". Durante este tiempo se observa un nivel de duelo más estricto, de acuerdo a la resolución talmúdica (Taanit 26): "Cuando comienza el mes de Av, disminuimos nuestra alegría".
Durante este período las "señales de duelo" adicionales incluyen abstenerse de comer carne y vino (excepto en Shabat), y de lavar ropa o utilizar prendas recién lavadas (excepto en Shabat). Tampoco nos bañamos por placer, aunque está permitido bañarse con agua fría para quitar la suciedad o la transpiración. Para más detalles, ver "Las Tres Semanas".
Tishá B’Av – El 9 de Av
La intensidad del duelo llega a su punto más alto en Tishá B’Av, día en que ocurrieron cinco calamidades nacionales:
Durante el tiempo de Moisés, los judíos en el desierto aceptaron el reporte calumnioso de los espías y se emitió un decreto prohibiéndoles entrar a la Tierra de Israel (1312 AEC).
El Primer Templo fue destruido por los babilonios y Nabucodonosor.
El Segundo Templo fue destruido por los romanos (70 EC).
La Revuelta de Bar Cojba fue vencida por el emperador romano Adriano (135 EC).
El Monte del Templo fue socavado y Jerusalem fue reconstruida como una ciudad pagana.
Ocurrieron otras grandes desgracias en la historia judía coincidiendo con el nueve de Av, incluyendo la expulsión de los judíos de España en 1492, el estallido de la Primera Guerra Mundial en 1914 y la deportación en masa de los judíos del Gueto de Varsovia al Campo de Exterminio de Treblinka en 1942.
Hacia el final de la tarde previa a Tishá B’Av se acostumbra comer la Seudat Hamafseket – una comida que consiste de pan, agua y huevo duro. La comida se unta en cenizas, un simbolismo de duelo, y nos sentamos en el piso para comerla (Las reglas son un poquito diferentes cuando Tishá B’Av cae en Shabat o en domingo).
La puesta de sol marca el comienzo de Tishá B’Av. En ese momento comienza el ayuno y no se permite comer ni beber hasta el anochecer del día siguiente. Tampoco está permitido bañarse o lavarse, utilizar zapatos de cuero y tener relaciones maritales. Tampoco estudiamos Torá, a excepción de textos relevantes a Tishá B’Av y a duelo – por ejemplo el libro de Lamentaciones y Job, y algunas secciones del Talmud (incluyendo la historia de Kamtza y Bar Kamtza).
El Libro de Eija (Lamentaciones) – el lamento poético de Jeremías por la destrucción de Jerusalem y el Primer Templo – se lee en la sinagoga como parte del servicio de la noche. Se leen "kinot" (elegías) especiales, tanto a la noche como a la mañana.
Otras prácticas de duelo incluyen sentarse en una silla baja (después del mediodía está permitido sentarse en una silla normal). También minimizamos el comercio y las actividades placenteras.
Después de Tishá B’Av se pueden continuar todas las actividades normalmente, a excepción de las siguientes: cortes de pelo, lavado de ropas, bañarse, escuchar música, comer carne y tomar vino. Estas actividades se posponen hasta el mediodía del 10 de Av, porque el Templo continuó ardiendo en llamas durante ese día.

Thursday, July 12, 2018

Carmen Hernández, a un año de su muerte, los diarios de su “noche oscura” - SALVATORE CERNUZIO




Carmen Hernández, a un año de su muerte, los diarios de su “noche oscura”

La BAC publicó en España el volumen con los pensamientos y confesiones de la co-iniciadora del Camino Neocatecumenal desde 1979 hasta 1981. La publicación en Italia será en septiembre y probablemente llevará un prólogo del Papa




SALVATORE CERNUZIO
ROMA
Cada noche, en cada lugar del mundo en donde se encontrara en compañía de Kiko Argüello para llevar el Evangelio, Carmen Hernández apuntaba en un cuaderno o en hojas sueltas sus pensamientos y recuerdos, sus inquietudes y angustias, los instantes de felicidad. No solo “anotaciones”, sino un diálogo incesante y confidencial con Jesucristo, su «amigo», su «esperanza», su «amor de juventud», como lo definía, que duró décadas. 

Estas confesiones de la co-iniciadora del Camino Neocatecumenal (una de las realidades eclesiales más difundidas en el mundo a partir del Concilio Vaticano II) ahora integran el libro “Diarios 1979-1981”, editado por la casa editorial española Biblioteca de Autores Cristianos (BAC), publicado a un año de la muerte de Carmen, el 19 de julio del año pasado, a los 86 años. La presentación del volumen se llevó a cabo el pasado 30 de junio en Madrid. 

Es un libro de 340 páginas, casi 800 notas, que abarcan el primer trienio en el que Carmen y Kiko dieron forma a este «itinerario de formación cristiana» que nació en la periferia de Palomeras Altas, entre los pobres más pobres de Madrid, y, que a casi 50 años, cobró cuerpo en 25 mil comunidades en 6 mil parroquias de casi 130 países, cientos de “missio ad gentes”, 113 seminarios “Redemptoris Mater” de los que cada año surgen sacerdotes listos para servir a las diócesis de todo el planeta. 
Números grandes que nunca interesaron a Carmen, siempre alejada de triunfalismos y glorias mundanas, o de reconocimientos públicos como el doctorado en teología “honoris causa” que la Catholic University of America de Washington le concedió junto a Argüello el 16 de mayo de 2015. Para ella, que desde muy joven deseaba convertirse en monja o misionera como todos los que veía pasar cuando era niña en Tudela, a orillas del Ebro, en donde creció con su numerosa y bienestante familia, lo que verdaderamente contaba era que la gente que se unía al Camino fuera tocada por el anuncio del “kerygma”, la muerte y resurrección de Cristo. Todo lo demás estaba en segundo nivel.  

«La ausencia de Jesús hace imposible la alegría», escribió en uno de los apuntes de enero de 1981. Y continuaba: «Todo el día triste, triste, triste, cabizbaja, triste, sin horizonte y sin energía, sin fuerzas, en la nada. ¿Qué podría yo desear? Solo Tu presencia Señor». El libro está lleno de revelaciones íntimas sobre esa «noche oscura» que atravesaron santos como Teresa de Ávila, Juan de la Cruz o Teresa de Calcuta, citados en sus escritos. «Tú no estás Jesús mío. Marcho contrarreloj. Esta psique tenebrosa, quejumbrosa, que amarga. No sé vivir. Ten compasión de mí. Me debato en una tragedia existencial», se lee. O bien: «Jesús mío, te amo, no me abandones; ven y ayúdame. Ven, ven, amor de mi juventud y de mi esperanza. Infúndeme energía, que me desplomo en la nada». «Jesús mío, cuando vienes ya no necesito escribir lamentaciones, quejidos», «fuerza mía, gracias, me confortas en lo profundo. Siento libertad». 

A veces, estas anotaciones eran solamente breves descripciones del día o telegráficos «buenas noches, Señor». No faltan algunas “críticas”, impulsadas por esa franqueza que siempre la caracterizó, hacia su compañero de evangelización durante medio siglo, Kiko. Críticas que Carmen no ocultaba incluso en público, durante los concurridos encuentros vocacionales para los jóvenes por Europa, África o Sudamérica: «Yo digo siempre que el infierno está lleno de predicadores como Kiko Argüello», solía comenzar durante sus intervenciones en el palco, esperadas principalmente por las mujeres a quienes recordaba la importancia de su papel de «fábricas de vida» en la familia, en la Iglesia, en la sociedad.  

Kiko sonreía, poniéndose una mano sobre la cabeza, y agradecía a esta mujer que conoció casi casualmente en Madrid y que lo quería involucrar en una misión en Bolivia, porque «cuando subo, subo, me toma por el pie y me hace volver a la tierra». Dos personalidades diametralmente opuestas, pero unidas por una misión común: el ex pintor impetuoso y carismático, y la teóloga comprometida durante años en Madrid, Roma, Israel, estudiando y analizando las indicaciones del Vaticano II para encarnarlas en esta realidad que no quería definir como un «movimiento», como explicó durante un encuentro en la Sixtina con Juan Pablo II, con quien cultivó una fuerte amistad. Tan fuerte que el Papa le condecía fumar en su Refertorio: «Ni siquiera el presidente Petrini lo había hecho con su pipa», decía Wojtyla. 

En el prefacio del volumen, Argüello escribió: «Después de 50 años juntos en cada instante, creo tener el derecho de conocer el corazón de Carmen... Heroico que haya estado conmigo 50 años, siempre sufriendo en silencio, sin mostrarlo a nadie». Y en la presentación de los “Diarios” en España, ante la presencia de los cardenales Paul Josef Cordes y Ricardo Blásquez Pérez, actual presidente de la Conferencia Episcopal española, confesó: «Muchas veces Carmen decía que yo era insoportable, pero al mismo tiempo siempre estaba a mi lado. Ahora comprendo la libertad que tenía para conmigo, para con los de la Iglesia y del Camino, para con todos. Una libertad que venía de una relación profundísima con Jesucristo».  

A un año de su muerte, Carmen no ha sido sustituida en el equipo internacional que guía el Camino Neocatecumenal en los cinco continentes. «Es insustituible», dijo Kiko en una reciente entrevista, «hasta que yo y el padre Mario Pezzi tengamos salud, seguimos adelante como dos apóstoles». 

De sus cuadernos, hallados en su casa natal y conservados, después de su fallecimiento, en el seminario “Redemptoris Mater” de Madrid, se publicarán otros volúmenes para formar una especie de colección sobre las últimas décadas que se dedicó a la evangelización, y que acabaron con una enfermedad que obligó a Carmen a quedarse inmóvil y descansando, como nunca supo estar durante su vida. Es posible que se publiquen otros 5 o 6 libros. Esta primera edición de la BAC (la misma casa que distribuyó el año pasado “Anotaciones” de Kiko Argüello) vendió en el primer mes 10 mil ejemplares solo en España. 

En Italia debería ser publicada a mediados de septiembre, por la editorial Cantagalli. Además de la traducción, se espera un prólogo del Papa Francisco, que estimaba a Carmen, «una mujer –escribió en el mensaje para el funeral del 21 de julio de 2016 en la Catedral de la Almudena– animada por sincero amor por la Iglesia que ha gastado su vida en el anuncio de la Buena Noticia en cada ambiente, incluso en los más renitentes, sin olvidarse de las personas más marginadas». 


Politica - "una de las formas más altas de la caridad" P. Francisco - ACI Prensa


7 de junio de 2013 11:55 am
Es deber del cristiano involucrarse en política aunque sea "demasiado sucia", asegura el Papa
Redacción ACI Prensa/EWTN Noticias
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El Papa Francisco explicó esta mañana que es un deber, una obligación del cristiano, involucrarse en la política aunque sea "demasiado sucia" porque al estar en ese ámbito se puede trabajar por el bien común.
Así lo explicó el Santo Padre al responder a una de las preguntas que le hizo uno de los jóvenes que recibió esta mañana en el Aula Pablo VI, en el encuentro de alumnos y exalumnos de los colegios jesuitas de Italia y Albania con el Pontífice.
 En el encuentro Francisco decidió no leer el discurso que había preparado para la ocasión y dialogar espontáneamente con los asistentes lo que generó un clima de mayor alegría y fiesta.
Sobre el tema de la participación de los laicos en la esfera pública, el Papa explicó que "involucrarse en la política es una obligación para un cristiano. Nosotros no podemos jugar a Pilato, lavarnos las manos: No podemos".
"Debemos inmiscuirnos en la política porque la política es una de las formas más altas de la caridad, porque busca el bien común. Y los laicos cristianos deben trabajar en política", aseguró el Santo Padre ante los miles de niños y jóvenes presentes.
"Alguno me dirá ‘pero no es fácil’. Tampoco es fácil llegar a ser sacerdote. No son cosas fáciles porque la vida no es fácil. La política es demasiado sucia pero yo me pregunto: ¿por qué es sucia? ¿Por qué los cristianos no se han involucrado con su espíritu evangélico?"
El Santo Padre señaló además que "es fácil decir ‘la culpa es de aquel’... pero yo, ¿qué cosa hago? ¡Es un deber! Trabajar por el bien común es un deber de un cristiano! Y muchas veces para trabajar el camino a seguir es la política".

Con mucho cariño,
Noel y Silvia
"La Porciúncula"
Guatemala, La Bella


Wednesday, July 11, 2018

Crisis en Nicaragua - Rosa Die Alcolea - Zenit - 10-7-2018


Crisis en Nicaragua: Solidaridad de los obispos latinoamericanos

Conferencias Episcopales
(ZENIT – 10 julio 2018).- Las Iglesias de América Central manifestaron su “solidaridad” a los obispos y su “repudio a la violencia”, junto a los obispos mexicanos, quienes emitieron un comunicado de prensa apoyando a sus hermanos prelados de Nicaragua.
Son mensajes dirigidos a los Obispos de Nicaragua, Cardenal Leopoldo Brenes, Arzobispo de Managua, Monseñor Silvio José Báez, Obispo Auxiliar de Managua, Monseñor Waldemar Stanilaw Sommertag, Nuncio Apostólico en Nicaragua, frente a la situación de grave violencia, y agresiones sufridas este lunes 9 de julio.
El Consejo de Presidencia del Secretariado Episcopal de América Central, conformado por los Obispos Presidentes de las Conferencias Episcopales de Centroamérica, reunidos en San Pedro Sula, Honduras, expresaron su apoyo y solidaridad al pueblo nicaragüense por medio de la Conferencia Episcopal de ese país, apoyando su misión de mediadores en el conflicto. En este encuentro está presente Monseñor José Rafael Quirós, presidente de la Conferencia Episcopal de Costa Rica.
La Conferencia Episcopal de Costa Rica instó además a la comunidad internacional a colaborar con la solución a este conflicto, para que se encuentre el camino que lleve a la paz.
El Comité permanente de la Conferencia Episcopal Panameña afirmó que estos hechos son perpretados por aquellos que no han comprendido que “con la violencia jamás se podrán encontrar los caminos del diálogo y de la reconciliación para solucionar la grave crisis que se vive en Nicaragua”.
CEM
Asimismo, la Conferencia del Episcopado Mexicano ha expresado su “cercanía y solidaridad” con los hermanos Obispos de Nicaragua, por los graves acontecimiento de violencia física y verbal en el ejercicio de su ministerio pastoral en en la Basílica Menor de San Sebastián en Diriamba, de la Arquidiócesis de Managua.
“Nos unimos al llamado a la comunidad internacional para colaborar en la solución de este conflicto, en esta hermana Nación, para que se encuentre pronto el camino que lleva a la paz”, han señalado.
Así, los prelados mexicanos han asegurado sus oraciones: “Elevamos nuestra oración para que el Señor Jesús los fortalezca, los ilumine. Reafirmamos nuestro acompañamiento hacia todo el pueblo nicaragüense”.
julio 10, 2018 21:22Conferencias Episcopales
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Con mucho cariño,
Noel & Silvia - "La Porciúncula" - 
Guatemala, La Bella

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Papa Francisco

Europa encuentra de nuevo la esperanza cuando pone al hombre en el centro de sus instituciones.¡San Benito, ruega por nosotros!
El buen samaritano también sos vos cuando sabés descubrir el rostro de Cristo en aquel que está a tu lado.
¡Cualquier ocasión es buena para llevar el mensaje de Cristo!