Tuesday, August 7, 2018

El Libro De Enoc (2): El Pecado De Los Vigilantes - Julia Blum


El Libro De Enoc (2): El Pecado De Los Vigilantes
Julia BlumJulia is a teacher and an author of several books on biblical topics. She teaches two biblical courses at the Israel Institute of Biblical Studies, “Discovering the Hebrew Bible” and “Jewish Background of the New Testament”, and writes Hebrew insights for these courses.

By Julia Blum - junio 21, 2018
EL LIBRO DE LOS VIGILANTES
La última vez comenzamos hablando sobre “la escena judía en los tiempos de Jesús”[1] y la necesidad de saber quien más estaba en esa escena aparte de los seguidores de Jesús, y captar las ideas y conceptos que existieron en la escena en aquellos tiempos. Todos entenderíamos que los escritores del Nuevo Testamento estuvieron influenciados por esas ideas y conceptos, simplemente porque ellos pertenecieron a ese periodo y a esa comunidad. Ningún texto del Nuevo Testamento puede entenderse perfectamente fuera de ese contexto —nos perdemos demasiado si lo leemos sin el conocimiento del trasfondo histórico y cultural—; sin ser conscientes de las teologías que predominaban entonces, sin saber quien más, aparte del “público de Jesús”,[2] estuvo en esa escena.
Tal como prometí, hoy comentaremos la primera parte del Libro de Enoc: el Libro de los Vigilantes. Permítanme recordarles, el Primer Libro de Enoc, o Enoc el etíope, de hecho es una recopilación de varios libros, cada uno de ellos aparece con su título y normalmente con su conclusión. Estos libros, conocidos como el Libro de los Vigilantes (capítulos 1-36) las Similitudes (conocido también como Parábolas, capítulos 37-71), el Libro de las Luminarias (capítulos 72-82), el Libro de los Sueños (capítulos 83-90) y la Epístola de Enoc (capítulos 92-105), están combinados en una obra única en la versión etíope, en la cual todo está preservado.
Así pues, el Libro de los Vigilantes es la primera parte de I de Enoc. Hay una extensa porción remarcable de contenido común con la Biblia hebrea en este libro: por ejemplo, Adán y Eva; Caín y Abel; el matrimonio de los ángeles con las hijas de los hombres. Aún así, son precisamente las diferencias y lo añadido en el recuento de las famosas narrativas bíblicas, lo que capta nuestra atención, y posiblemente pueden señalar algún patrón específico y conceptos en el pensamiento judío del Segundo Templo. El ejemplo más sorprendente de esta discrepancia la encontramos en el desconocido comienzo del capítulo 6 del libro de Génesis. Mientras que la historia ocupa tan solo unos pocos versículos en el Génesis, viene a ser la principal narrativa en el Libro de los Vigilantes, donde los capítulos 6-9 cuentan la historia (de hecho, dos historias entrelazadas) sobre la caída de los ángeles malos. Leamos juntos unos pocos versículos de I de Enoc 6-7 para que podamos ver cómo el escritor explica Génesis 6:1-4:
I de Enoc 6:1 Y cuando los hijos de los hombres se multiplicaron, en aquellos días, les nacieron hijas hermosas y atractivas. 2 Y los vigilantes, los hijos del cielo, las vieron y las desearon. Y se dijeron unos a otros: “Vayamos, escojamos esposas para nosotros de entre las hijas de los hombres, y engendremos hijos para nosotros”… 5 Entonces ellos juraron entre ellos y se comprometieron mediante maldición. 6 Y todos ellos eran doscientos, quienes descendieron en los días de Jared hasta la cima del Monte Hermón [ 53]… I de Enoc 7:1 Estos y todos los otros con ellos tomaron esposas de entre ellas según las escogieron. Y empezaron a allegarse a ellas, y a contaminarse a través de ellas, y les enseñaron sortilegios y encantamientos, y les revelaron cómo cortar las raíces y las plantas. 2 Y ellas concibieron de ellos y les parieron gigantes enormes. Y los gigantes engendraron a los Nephilim…
EL PECADO DE LOS VIGILANTES
Antes de ir más lejos, me gustaría mencionar una vez más, y también recomendar a mis lectores, un maravilloso libro de un erudito brillante, Dr. Michael Heiser, “Reversing Hermon: Enoch, the Watchers, and the Forgotten Mission of Jesus Christ”. Este artículo en particular está basado en ese libro.
En mi último post mencioné que, aunque la interpretación sobrenatural de Génesis 6:1-4 (que los “hijos de Dios” eran ángeles o alguna clase de seres divinos) no es muy popular ni el cristianismo moderno ni en el judaísmo moderno, no fue el caso en el judaísmo del Segundo Templo. Según el Libro de Enoc, los Vigilantes (los “hijos de Dios” de Génesis) “son claramente seres celestiales (no humanos) cuyas actitudes son consideradas no solo como moralmente perversas, sino como espiritualmente destructivas”.[3] El Libro de los Vigilantes describe la revuelta de los vigilantes celestiales, que trae el mal sobre la tierra y predice el juicio de Dios. Los vigilantes traen gigantes sobre la tierra como consecuencia de la unión con mujeres humanas, y esos gigantes son malvados. Entonces, en el capítulo 10, Dios finalmente interviene y la historia familiar de Noé comienza.
Sin embargo, el judaísmo del Segundo Templo vio no solo la historia de la rebelión sobrenatural en Génesis 6:1-4, sino uno de los pasajes centrales de la teología bíblica y en comprender el plan de Dios en la historia. Aquí hay una cita muy importante de Michael Heiser en la introducción de su libro, explicando por qué este tema es tan importante: “Si alguien fuese a preguntar a un cristiano moderno: “¿Por qué el mundo y toda la humanidad es tan malvada?” Existirían grandes posibilidades de que la respuesta sea por “la caída”. Hemos estado condicionados por la historia de la Iglesia (antigua y moderna) en mirar solo Génesis 3 para tal teología. Pero si le hacemos la misma pregunta a un judío viviendo en el periodo del Segundo Templo, la respuesta sería dramáticamente diferente. Sí, la entrada del pecado en el mundo bueno de Dios, ocurrió en el Edén, pero el testimonio unánime del judaísmo del Segundo Templo, es que los vigilantes son culpables de la proliferación del mal sobre la Tierra”.[4]
Ya que los escritores del Nuevo Testamento pertenecen al judaísmo del Segundo Templo, esta comprensión de los vigilantes como responsables de propagar el mal sobre la Tierra, ha sido parte de su teología. “Consecuentemente, para los escritores del Nuevo Testamento, la llegada de Jesús… significó no solo revertir la maldición de la muerte traída sobre la humanidad por causa del pecado de Adán, sino también deshacer la depravación”.[5] La próxima vez intentaremos leer el Nuevo Testamento a través de los ojos judíos del Segundo Templo, y ver los trazos de este concepto en sus propias páginas.


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[1] Boyarin, Daniel. The Jewish Gospels (Kindle Location 1103). The New Press. Kindle Edition.
[2] Ibid.
[3] Heiser, Michael S. Reversing Hermon: Enoch, the Watchers, and the Forgotten Mission of Jesus Christ (Kindle Locations 302).
[4] Ibid., Kindle  location 101-107
[5] Ibid. Kindle location 931-933


Monday, August 6, 2018

I Enoc: Los Evangelios Y Los Vigilantes By Julia Blum


I Enoc: Los Evangelios Y Los Vigilantes
By Julia Blum - junio 28, 2018
LA REVERSIÓN DEL MAL
Terminamos nuestro último post con la tesis, dibujada a grandes rasgos por la obra del Dr. Michael Heiser, de que el judaísmo del Segundo Templo visto en Génesis 6:1-4, no solo es la historia de la rebelión sobrenatural, sino uno de los pasajes centrales de la teología bíblica y de la comprensión del plan de Dios en la historia: Sí, la entrada del pecado al mundo bueno de Dios, ocurrió en el Edén, pero el testimonio unánime del judaísmo del Segundo Templo es que, los vigilantes fueron los culpables de la proliferación del mal en la Tierra.[1] Según los escritores del Nuevo Testamento que pertenecían al judaísmo del Segundo Templo, esta comprensión de los vigilantes como responsables de que el mal se esparciera por la Tierra y el tema de contrarrestar los efectos del mal, tenía que ser parte de su teología. “Consecuentemente, no debe ser ninguna sorpresa que el pecado de los vigilantes estaba guardado en sus mentes ya que ellos escribieron sobre lo que el Mesías, Jesús de Nazaret, debe, hizo y revertiría en Su venida y retorno”.[2] Los escritores del Nuevo Testamento sabían que la misión de Jesús era revocar el pecado —y si ellos creyeron que el mal entró y se expandió por los vigilantes, entonces Jesús tenía que contrarrestar lo que los vigilantes hicieron—.
Intentemos ver los trazos de esta teología del Segundo Templo en los evangelios. Descubriremos las referencias de los vigilantes y su pecado, y el mal que ellos trajeron, y se sorprenderán al ver que estas referencias, una vez descubiertas, esparcen luz en algunas escrituras confusas—de repente, cuestiones que ustedes han intentado resolver durante mucho tiempo, encontrarán respuestas claras—.
CUATRO MUJERES
Y aquí está la primer pregunta —la que probablemente ha sido hecha muchas veces por un número sin fin de personas desde que el Evangelio de Mateo fuera escrito—: ¿Por qué las cuatro mujeres son nombradas por Mateo, en la genealogía de Jesús, Tamar, Rahab, Rut y Betsabé? Existen cuatro matriarcas bíblicas tradicionales en Israel: Sara, Rebeca, Raquel y Lea (incluso cantamos una canción sobre arba imahot– cuatro madres); si Mateo decidió incluir mujeres, e incluir a cuatro de ellas, ¿no sería más lógico tener a estas cuatro madres en la genealogía del Mesías judío? ¿Por qué no se mencionan las matriarcas en absoluto, mientras que estas cuatro mujeres son explícitamente nombradas en el linaje de Jesús?
Demos una rápida ojeada a estas mujeres.
Tamar – La historia de Tamar se encuentra en Génesis 38. Probablemente es cananea (aunque el texto no lo dice explícitamente); es viuda, después de una doble tragedia que pasó (la muerte de sus dos maridos), parece ser que ella permanecería sin hijos, sin embargo, se disfraza como prostituta y engaña a Judá su suegro, para de este modo tener un hijo de él. “Y la vio Judá, y la tuvo por ramera, porque ella había cubierto su rostro”.[3] De esta unión, nace Perez y de él descenderán David y Jesús. Suficientemente interesante, no encontramos ninguna condenación respecto a Tamar en la Torá, aunque está claro que su desesperada acción no fue una acción normal, regular, ni ejemplar.
Rahab – Encontramos la historia de Rahab en el libro de Josué, en los capítulos 2 y 6. A diferencia de Tamar, que se disfrazó de prostituta, Rahab realmente fue una prostituta. Ella vivía en Jericó y ciertamente era gentil. El libro de Josué nos dice que “Mas Josué salvó la vida a Rahab la ramera, y a la casa de su padre, y a todo lo que ella tenía; y habitó ella entre los israelitas hasta hoy, por cuanto escondió a los mensajeros que Josué había enviado a reconocer a Jericó”.[4]
Rut – (del libro de Rut) – Así como Rahab, Rut es claramente gentil, una moabita. Su pasado en sí es de interés: para Israel, las mujeres moabitas eran asociadas con seducción e idolatría. Esta asociación viene del conocido episodio en el desierto, en Números 25 cuando los israelitas se vieron involucrados con las mujeres de Moab y las siguieron en idolatría. Sin embargo, más allá de sus raíces, Rut hace algo que, como en el caso de Tamar, habría sido una sensación “incorrecta” para los antiguos lectores judíos. En el capítulo 3 “Descendió, pues, a la era… Y cuando Booz hubo comido y bebido, y su corazón estuvo contento, se retiró a dormir a un lado del montón. Entonces ella vino calladamente, y le descubrió los pies y se acostó”.[5] La palabra hebrea traducida como “pies” (regel) es un conocido eufemismo para genitales en la Biblia hebrea… Al descubrir los “pies” de Booz (genitales) Rut está en efecto, ofreciéndose a Booz como esposa. Dado el entorno patriarcal de la cultura israelita, esto era una transgresión de la forma en que las cosas se hacían normalmente…”[6]
Betsabé – Todos conocemos la historia del adulterio de David con Betsabé y el asesinato de su marido, Urías el heteo (2 Samuel 11:1-27) – y claramente, como en las historias previas, una transgresión sexual también es evidente aquí.
Así pues, podemos ver que las cuatro mujeres en Mateo 1, de algún modo tienen conexión con relaciones sexuales ilícitas. La académica del Nuevo Testamento Amy Richter cree que lo que ella llama “Enochic Watchers Template” es esencial para entender a las mujeres en la genealogía de Jesús: Según el “Enochic Watchers Template”, el mal entró al mundo cuando los vigilantes transgredieron sus limitaciones celestiales para comprometerse en contactos ilícitos sexuales con mujeres y enseñarles artes ilícitas… Las consecuencias de la transgresión de los vigilantes son violencia, injusticia, maldad, idolatría y enfermedades”.[7] Ella cree que las cuatro mujeres de la Biblia hebrea mencionadas por Mateo en la genealogía de Jesús, están conectadas con el “Enochic Watchers Template”—y por eso ellas presagian la reversión de la transgresión de los vigilantes que el Mesías traería—.
Ahora podemos responder la pregunta de por qué fueron mencionadas estas cuatro mujeres por Mateo. El pecado de los vigilantes era de naturaleza sexual, y las consecuencias de la caída de los vigilantes son evidentes en todas estas cuatro historias, y esta es la razón principal para que estas mujeres sean incluidas en la genealogía del Mesías, quien traería lo opuesto y repararía las consecuencias del pecado de los vigilantes. Una parte esencial de la tradición judía es la creencia de que cuando el Mesías venga, todas las cosas serán reparadas (incluso los cerdos serán kosher)[8] —y si recordamos la caída de los vigilantes, ya podemos ver esta creencia reflejada en la genealogía de Mateo—.
[1][1] Heiser, Michael S. Reversing Hermon: Enoch, the Watchers, and the Forgotten Mission of Jesus Christ (Kindle Locations 107).
[2] Ibid., 928-930
[3] Génesis 38:15
[4] Josué 6:25
[6] Heiser, Michael S.. Reversing Hermon: Enoch, the Watchers, and the Forgotten Mission of Jesus Christ (Kindle Locations 1415-1417).
[7]  Amy S. Richter, “The Enochic Watchers’ Template and the Gospel of Matthew,” PhD dissertation, Marquette University, 2010.
[8] “¿Por qué el cerdo [en hebreo] se llama chazir? Porque en el futuro, Dios regresará [leha-chazir] a Israel”.

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Thursday, August 2, 2018

Este DÍa En La Historia JudÍa - By Julia Blum - julio 26, 2018 - Israel Biblical Studies

Este DÍa En La Historia JudÍa


¿QUÉ ES TISHA B’AV?
Queridos lectores, con mucha emoción respecto al Hijo del Hombre y la importancia de este tema, con todo mi deseo de mostrarles los maravillosos paralelismos entre el libro de Enoc y los Evangelios, necesito detenerme y escribir sobre este día tan especial que acabamos de observar en el calendario judío —Tisha B’Av—.
En el judaísmo, Tisha B’Av (hebreo: תשעה באב ), “el nueve de Av” es día de fiesta anual. Es el noveno día (Tisha) del mes de Av —de aquí el nombre—. Tisha B’Av nunca se celebra en sabbat, por eso, si el nueve de Av cae sábado, como sucedió este año, el ayuno pasa al diez de Av. Por lo tanto este año el ayuno de Tisha B’Av comenzó al ponerse el sol del sábado 21 de julio del 2018 (Motzey Shabbat) y terminó al siguiente día, el domingo 22 de julio del 2018 al caer la noche.
Originalmente el ayuno de Tisha B’Av conmemoraba la destrucción de los Templos de Jerusalén: ambos, el Primer Templo y el Segundo Templo de Jerusalén fueron destruidos en la misma fecha del calendario hebreo (hace ya 500 años). El Primer Templo, construido por el rey Salomón fue destruido por Nabucodonosor en el 586 a.C. Aunque leemos en II de Reyes 25:8 que la destrucción del Primer Templo comenzó el siete de Av, de acuerdo con el Talmud, la destrucción real del Templo comenzó el nueve de Av y el Templo siguió ardiendo hasta el diez de Av. El Segundo Templo fue destruido por los romanos en el año 70 d.C.
Sin embargo, con el paso del tiempo Tisha B’Av se ha convertido en un día de luto judío, no solo por los eventos, sino por las últimas calamidades que sucedieron ese día (o alrededor de ese día). Aquí hay algunas de ellos:[1]
– La revuelta de Bar Kochba contra los romanos fue machacada y terminó en derrota el 4 de agosto del 135 d.C. En la misma fecha, pero un año después, los romanos arrasaron el lugar del templo en Jerusalén y sus alrededores.
– La primera cruzada empezó oficialmente el 15 de agosto, 1096 (Av 24, 4856), matando a 10.000 judíos el primer mes y destruyendo las comunidades judías de Francia y Renania.
– Los judíos fueron expulsados de Inglaterra el 18 de julio, 1290 (Av 9, 5050).
– Los judíos fueron expulsados de Francia el 22 de julio, 1306 (Av 10, 5066).
– Los judíos fueron expulsados de España el 31 de julio, 1942 (Av 7, 5252).
– Alemania entró en la I Guerra Mundial el 1-2 de agosto, 1914 (Av 9-10, 5674), lo cual causó una convulsión masiva en la judería Europea y cuya repercusión llevó al Holocausto.
– El 2 de agosto, 1941 (Av 9, 5701), las SS al mando de Heinrich Himmler recibió formalmente la aprobación del partido Nazi para “la Solución Final”. Como resultado, empezó el Holocausto, durante el cual, murió casi una tercera parte de la población judía.
– El 23 de julio, 1942 (Av 9, 5702) empezó la deportación masiva de judíos del Ghetto de Varsovia, con ruta hacia Treblinka.
– El bombardeo de la comunidad judía en el centro de Buenos Aires, mató a 85 y 300 fueron heridos el 18 de julio, 1944 (Av 10, 5754).
– La separación israelí de Gaza empezó en la Franja de Gaza, expulsando a 8000 judíos que vivían en Gush Katifel 15 de agosto, 2005 (Av 10, 5765).
Me gustaría añadir tan solo unas palabras personales respecto a la última tragedia de esta lista. Recuerdo claramente mi sentimiento de incredulidad cuando supe, por primera vez, que la separación fue organizada para esa fecha. Pensé: “¿Cómo puede, cualquier líder judío, planear algo así en esta fecha? ¿No conoce la historia?” Pero la mano de Dios orquesta la historia —y la historia judía en particular— y aunque no todos en Israel lo vieron como una calamidad, “al agregar” este evento a esta fecha, Dios definitivamente pronunció Su juicio. Estoy escribiendo estas líneas después del fin de semana en que casi 200 cohetes palestinos fueron lanzados desde la Franja de Gaza hacia el sur —escribiendo y preguntando—: ¿Por qué nuestros líderes no hicieron caso al aviso de Dios en el 2005?
EL PELIGRO DE MALDECIR LA TIERRA
En Números 13-14 leemos sobre los doce espías que Moisés envió a explorar a la tierra de Canaán. Cuando regresaron de su misión, solo dos de ellos, Josué y Caleb, trajeron un informe positivo, mientras que los otros desanimaron al pueblo. A causa de este informe desalentador, el pueblo de Israel gritó y entró en pánico, reusando entrar en la Tierra. Dios se enfureció con el pueblo; y aunque Él les perdonó gracias a la intercesión de Moisés; sin embargo les castigó:El Señor le respondió: Me pides que los perdone, y los perdono… aunque vieron mi gloria y las maravillas que hice en Egipto y en el desierto, ninguno de los que me desobedecieron y me pusieron a prueba repetidas veces verá jamás la tierra…[2]
Eso es lo que encontramos en la Torá. La tradición judía, sin embargo, añade algunos detalles. Cuando leemos: “Entonces toda la congregación gritó, y dio voces; y el pueblo lloró aquella noche”.[3] El Talmud aclara: “Esa noche era la noche del nueve de Av; el Santo, Bendito sea Él, les dijo: esa noche lloraron innecesariamente, y Yo, por lo tanto, estableceré para ustedes una verdadera tragedia sobre la que tendrán que llorar en generaciones venideras”.[4]
Es un recordatorio muy serio para todos nosotros, ¿no es cierto? (y no solo para aquellos que viven en Israel).¿Han escuchado a la gente decir?: soy una buena persona, no mato, no robo, no cometo adulterio. Piense en ello: según la tradición judía, los espías eran lo mejor del pueblo —ciertamente ellos no mataban, no robaban y no cometían adulterio, aún así, su pecado fue una cosa terrible ante los ojos de Dios—.
EL AYUNO DEL QUINTO MES
Como entenderá ahora, Tisha B’Av, el noveno día del mes de Av, es el día más triste del calendario judío. Aún así, hay una anticipación de alegría unida incluso a este triste día. ¿Recuerdan que hace unas semanas les mencioné algo que debía ser designado como “un cerdo kosher” —una profunda creencia judía de que cuando venga el Mesías, todo será reparado y todas las cosas malas serán revertidas?— Esta es una tradición rabínica, pero desde luego está basada en las Escrituras. Mire este versículo de Zacarías:
Así ha dicho Jehová de los ejércitos:
 El ayuno del cuarto mes,
el ayuno del quinto,
el ayuno del séptimo,
y el ayuno del décimo,
se convertirán para la casa de Judá en gozo y alegría”.[5]
Zacarías habla sobre el ayuno de Tisha B’Av (“el ayuno del quinto mes”) siendo eventualmente transformado en un día de alegría con la llegada del Mesías. ¿Estamos anticipando esa alegría?

[1] Puede encontrar la lista de tragedias que sucedieron en Tisha B’Av, en muchos sitios diferentes. Esta lista en particular es sacada de https://en.wikipedia.org/wiki/Tisha_B%27Av
[2] Números 14:20-23
[3] Números 14:1
[4] Taanit, 29a
[5] Zacarías 8:19
Sinceramente,
Noa_hebrew
Julia Blum
Profesora Adjunta, Dept. de Estudios Bíblicos,
IsraelBiblicalStudies.com